domingo, 29 de noviembre de 2015

La vida cuando unos ojos te miran


A lo lejos, suena la melodía de un viejo piano. Es el vecino del sexto. Apenas le visitan los nietos desde que su mujer murió; solo le queda el piano. En el segundo, los niños se pelean. La madre les grita para que paren y se dediquen a estudiar un rato. En el tercero, solo veo el reflejo de una televisión que parece muda. No sé qué noticias dará, ni se verán en ella las bombas que asedian Siria en nuestro nombre. En el primero se escuchan los ecos del flamenco por todos aquellos que tenemos las raíces pegadas al sur. En el piso de al lado una pareja de recién casados discuten. Y yo bailo mientras me regodeo en mi propia miseria, pero tus ojos me observan. Entonces, te miro y el piano suena alegre; los niños ríen; en la televisión se escuchan, al fin, risas; las mujeres del primero bailan también; y los recién casados hacen el amor.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Guerras

Viñeta extraída de Google Imágenes

"No sé con qué armas se luchará en la tercera Guerra Mundial, pero sí sé con cuales lo harán en la cuarta Guerra Mundial: palos y mazas". 

Albert Einstein


"La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido".

 Friedrich Nietzsche


domingo, 15 de noviembre de 2015

Me canso

Dibujo extraído de Google Imágenes

Me canso de masacres, hace dos días en París, a diario en Siria, como en tantos otros lugares del globo. Me canso, sobre todo, de sufrir el dolor que produce el poder, en esta ocasión, vestido de religión. Me canso de las lecciones de moral que dan nuestros políticos, los mismos que enriquecen las arcas de nuestro Estado con la venta de armas para dictadores y terroristas. Me canso de los periodistas que no buscan la noticia, solo el morbo. Me canso de todo este circuito que ordenan los que mandan mientras derraman nuestra sangre. Y, mientras tanto, la vida se nos escapa en su tablero de ajedrez. 

domingo, 8 de noviembre de 2015

Nocturnal


Caminar de noche con total oscuridad. Ni farolas ni luna, solo sombras. Ahí, justo ahí es donde me encuentro. Te lo advertí.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Pierdo tu religión


Paseo por una ciudad en ruinas tras la guerra. Me refugio en una pequeña iglesia, en lo que queda de ella, con la esperanza de encontrar algo de lo que nunca tuve, como la fe, para poder aferrarme a un dios que me libre de mis pecados y al que culpar de este desastre. Pero no puedo. Solo puedo creer en las grietas que veo a mi alrededor. Camino hacia ellas en busca de la luz que cuelan, pero me quedo atrapada entre las piedras y entiendo que en mi oscuridad la luz me ciega. De repente, solo queda el silencio mientras las figuras religiosas observan sin escuchar ningún rezo mi pérdida.