miércoles, 31 de diciembre de 2014

12 canciones para el 2014

Como cada fin de año, aquí están las 12 canciones que han puesto la banda sonora de mis últimos 365 días. Una vez más, no siguen ningún orden, ni temporal ni de importancia, y puede haber alguna repetida de años anteriores. Nos seguimos leyendo durante el 2015.

1. Te di vida y media, Andrés Suárez



2. Sé que no tinc dret a dir-te res, Joan Dausà



3. El tiempo de las cerezas, Bunbury



4. Me arrepiento, Rozalén y El Kanka



5. Contigo, Joaquín Sabina



6. Iron sky, Paolo Nutini



7. Amagada primavera, Txarango



8. El día de la ira, Ismael Serrano



9. No vale la pena, Mártires del compás



10. Larga vida al loco, Las Migas



11. It's always you, Chet Baker



12. En lo alto del cerro de Palomares, Estrella Morente




miércoles, 24 de diciembre de 2014

Que el fin del mundo nos pille en un concierto de Sabina

Anoche, antes de empezar el concierto
Nos sobraban los motivos para acudir a la llamada de Joaquín Sabina, como también nos sobraban para invitar a venir con nosotros a alguien a quien queremos para compartir una noche mágica. Barcelona, una vez más, se rindió ante el maestro. El público catalán, como acostumbra, fue frío en un inicio, pero poco a poco el ambiente se fue caldeando hasta acabar con un Palau Sant Jordi lleno hasta la bandera en pie aplaudiendo a Sabina.

Ahora que... abrió un repertorio plagado de recuerdos, de heridas, de amores que se marcharon, o lo que es peor, que nunca fueron. Todos sentíamos aquel desasosiego que el autor consigue convertir en colectivo con unos versos que nos destrozan el alma, pero que nos compensa con los canallas que nos ponen una sonrisa en la boca, como ocurre en la vida.

Apareció pronto. 19 días y 500 noches fue la segunda que más de 15.000 gargantas cantaron al son de Sabina. Sin duda, la canción emblemática; la que da nombre al disco más admirado del artista y a la gira que finalizó anoche; la que marcó un antes y un después en su vida artística y personal. Con ella los cuerpos de los asistentes empezaron a levantarse de sus butacas.

Supongo que debería hacer una crónica detallada de anoche, eso es lo que se espera con este inicio. ¿Pero cómo explicar que entendimos aquellas canciones que memorizamos con 12 años, cuando apenas nos dolía el alma? ¿Cómo describir la sensación de cantar a viva voz las canciones más punzantes de (des)amor? ¿Cómo narrar el haber vuelto a los 15 años con las palabras inocentes que decíamos apenas sin pensar con Serrat acompañando a Sabina en el escenario? ¿Cómo os cuento que anoche me emocioné, temblé, me abracé a otros, besé y admiré en apenas dos horas y media?

Está claro que la mayoría de los que allí estábamos no necesitábamos pastillas para no soñar porque preferimos no vivir 100 años si eso nos sirve para seguir recordando la noche de ayer durante 19 días y 500 noches con una sonrisa.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Las mismas manos

Fotografía extraída de Google Imágenes
Y, de repente, como un disparo, sus manos. Ahí estaban. Me daba pánico rozarlas, pero en silencio le rogaba una caricia más. Aún no sé leer sus ojos, no sé qué siente. Lo que está claro es que tanto la felicidad como la desdicha pueden convivir en las mismas manos.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Ver por respirar

Si algo le daba realmente miedo era la enfermedad de los otros, pues a su dolor ya había aprendido a acostumbrarse. Por eso su cuerpo desató miles de tics nerviosos durante aquel viaje en coche. Su madre estaba enferma. No sabía más y ojalá nunca lo hubiera sabido. 

Miraba por la ventanilla y veía la vida de los otros, que en más de en un momento solo eran sombras, brillar mientras su padre frenaba nervioso y apenas podía verlos cruzar por los pasos de peatones y los semáforos. En eso se parecían. Odiaba parecerse en algo a su padre, pero en el temor a la enfermedad, los genes hacían mella. 

Ella echó la cabeza en el cristal trasero. Miraba a su madre retorcerse de dolor. Sabía que tenía que cuidarla. ¿Acaso había hecho otra cosa desde que era niña? No recordaba el día en el que su madre la había dejado de cuidar para que ella ejerciera ese papel; ahora, no sabría representar otro diferente. ¿Pero cómo cuidar a alguien de la enfermedad? ¿Cómo protegerla? 

Un escalofrío recorrió su espalda. Otro más. Cerró los ojos y una mirada penetrante se le clavó dentro. Dejó de pensar en su madre. Escuchaba la voz de él repitiéndole palabras de ánimo, como siempre hacía, mientras las mezclaba con las de amor. Ella sabía que mentía, que compartía esas palabras con otras a las que jugaba a ponerles caras en las noches de insomnio o cuando sentía su cama demasiado fría. Le dolía a veces y otras tantas sentía alivio por no ser la única querida.

Volvió a mirar a su madre. Tenía las manos encharcadas por su propio sudor. Sabía que querer a alguien pasaba por las manos, por las caricias, por hincar los dedos al otro cuando se abraza de verdad. Reconoció así su miedo. Reconoció que no sabía querer. Reconoció que nunca había sido querida. Reconoció que deseaba que ese coche viejo que su padre conducía nunca parase en un hospital o volviera a la puerta de una casa que otros llamaban hogar. Reconoció que lo que realmente deseaba era tirarse del coche en marcha para ver, al fin, la oscuridad que siempre había respirado.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Domingo de ira


Por fin, has entendido que nos lo están quitando todo.
Que la revolución de besos verdaderos
y orgasmos fingidos en tu cama que te regalé
durante algunos meses de mi vida
no eran más que una llamada de socorro.
Mientras limpiaste mis lágrimas, 
lo que nunca supiste entender
es que no solo eran mías.

Ahora, amo a otro en silencio.
Vuelvo a empezar el juego y me divierto,
mientras tanto, 
en camas y bares que alguna vez
fueron lejanos.

Hoy, nos siguen quitando todo ahí fuera,
pero, al menos, ya no finjo orgasmos por miedo;
solo besos.
Ahora, que por fin tú has aprendido
que gracias a la lucha,
la utopía existe.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Tres segundos y tres pasos


Fotograma extraído de Google Imágenes

He amado en callejones y tres segundos después he olvidado a aquella persona. En solo tres pasos, nuestro cuerpo es capaz de albergar mil cicatrices que duran toda una vida.

martes, 21 de octubre de 2014

El olvido se equivoca


Imagen extraída de Twitter

Se empeñaron en ensañarme a olvidar, así que solo tuve la opción de recordarlo todo, hasta lo que mata poco a poco y nos obliga a crecer. Aprendí, entonces, que no hay trenes al país de Nunca Jamás.


domingo, 19 de octubre de 2014

Día contra el cáncer de mama. ¿De qué sirve?

Fotografía extraída de Google Imágenes

No creo en "los día de". No me gustan. Es más, me causan una cierta indiferencia. Hoy, se conmemora el día contra el cáncer de mama, por eso se organizan diferentes actos con el fin de concienciar a la población sobre esta enfermedad. Mientras veía la noticia en el telediario, no he podido parar de preguntarme si todo esto sirve de algo. Quizá, soy una inconsciente, o simplemente una ignorante, no dudo de ambos adjetivos en mi caso, y más si me paro a pensar en que mi abuela y mi tía murieron por culpa de esta enfermedad, o en que dos de mis primas acaban de superarlo, de ahí que tenga un elevado porcentaje de sufrirla.

Mientras escribo estas líneas, sigo preguntándome para qué sirve este día si los recortes en investigación no permiten investigar esta y otras enfermedades como es debido; si se desmantelan hospitales públicos; si a los enfermos (también hay hombres que padecen cáncer de mama, no lo olvidemos) que se encuentran en el paro apenas reciben ayudas y hasta les quitan la tarjeta sanitaria; si a los que sufren la enfermedad los mandan a trabajar, pese a no estar en condiciones para ello, con la amenaza de despedirlos; o si se utiliza la publicidad para que compremos unas compresas y no otras porque nos aseguran que una mínima parte de lo que paguemos irá para la investigación del cáncer de mama.

Me pregunto cuándo dejará de doler tanto ver un telediario, cuándo podremos decirle a estos enfermos que ya no hace falta que marquen un día en el calendario porque algunos políticos han entendido, por fin, que el dinero que roban de las arcas públicas sirve para salvar vidas y que la economía que funciona, realmente, no es la del ladrillo, sino la de la investigación. Me pregunto tantas cosas que mi propia ignorancia duele, como duele cerrar los ojos y recordar el rostro de aquella abuela que el cáncer de mama me privó conocer.

domingo, 12 de octubre de 2014

Errores

Hace algunos años, no muchos, un desconocido me dijo en el tren que tenía los ojos tristes. Durante el viaje en tren de hoy, nadie me lo ha dicho, aunque he cometido los mismos errores que entonces.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Cadenas



A veces, sin querer, rompes las cadenas y, de repente, respiras. Sin embargo, el inspirar esa libertad efímera duele y te quedas sin aliento a los pocos segundos de su encuentro. Entonces, es cuando entiendes al niño que llora porque su globo ha volado tan alto, que es inalcanzable para cualquiera.


domingo, 31 de agosto de 2014

Al fondo, a la izquierda

Fotografía extraída de Google Imágenes
"Soy terriblemente feliz en mi infierno, y escribo. Vivo y escribo amenazado por ese paralaje verdadero, por ese estar siempre un poco más a la izquierda o más al fondo del lugar donde se debería estar para que todo cuajara satisfactoriamente en un día más de vida sin conflictos". 

Julio Cortázar

martes, 26 de agosto de 2014

lunes, 18 de agosto de 2014

Se dice fusilamiento

Fotografía extraída de Google Imágenes
Triste aniversario el de hoy. Hoy se cumplen 78 años sin Federico García Lorca. Él bien sabía de la importancia de las palabras, del lenguaje. Hoy, son muchos los que se niegan a llamar asesinato a su fusilamiento. A lo largo del día, hemos podido leer varios eufemismos, a cual de ellos más ridículo. Menos mal que tenemos memoria para recordar aquella atrocidad, como las miles que se cometieron durante la guerra y la dictadura franquista. Menos mal, repito, que tenemos memoria para recordar algunos de sus versos y así disfrutar del lujo que supone pasear por Granada y recitarlos en voz alta.


DESEO

Solo tu corazón caliente,
y nada más.

Mi paraíso un campo
sin ruiseñor
ni liras,
con un río discreto
y una fuentecilla.

Sin la espuela del viento
sobre la fronda,
ni la estrella que quiere
ser hoja.

Una enorme luz
que fuera
luciérnaga
de otra,
en un campo
de miradas rotas.

Un reposo claro
y allí nuestros besos,
lunares sonoros
del eco,
se abrirían muy lejos.

Y tu corazón caliente,
nada más.

domingo, 17 de agosto de 2014

Alicia de verano

Decoración de una calle de Gràcia
Soñaba con mundos de ficción en donde los buenos sueños eran posibles entre tantas pesadillas. Corría detrás de conejos blancos por tal de encontrar la paz que le faltaba cuando caminaba por la realidad. Pero no había reloj que marcara las horas, tampoco el regreso a casa; nadie la esperaba. Ni siquiera había una reina malvada en su cuento que la quisiera muerta. Alicia dejó de existir en su mundo. Solo era una fábula, un recuerdo de verano de los que ni siquiera dejan una pequeña marca en la piel.

jueves, 14 de agosto de 2014

Miradas

Aeropuerto de Düsseldorf (Alemania)
Encontrar una mirada familiar en un aeropuerto lejano. Viajar sin moverme del lugar y fotografiar el instante mientras cientos de desconocidos pasan a mi alrededor sin tocarme. Alguno me llama por mi nombre, pero ya no soy capaz de reconocerle, ni siquiera tengo el coraje de leerle los ojos.

martes, 12 de agosto de 2014

El mar



Apunto de aterrizar en el aeropuerto de El Prat

El mar siempre me señala el final de mis viajes. Y cuando vuelvo, entiendo que mi vida va y viene en sus olas.

viernes, 1 de agosto de 2014

Luz verde

La plaza España de Barcelona atormentada
La luz de un semáforo da luz verde al movimiento de la gran ciudad que no respeta los lutos de nuestras derrotas diarias. A lo lejos, se escuchan las bombas en una frontera que paga los crímenes de un siglo que ya pasó. La culpabilidad hace que medio mundo, el que domina, mire hacia otro lado. En las pantallas reinan las imágenes del dolor, de la sangre, de la muerte, en definitiva, del odio. Los niños mueren desangrados a través de las lágrimas que bailan por sus mejillas al ritmo de las bombas. No hay divinidad que perdone a unos y ampare a otros, por muchos nombres que le demos.

Aquí, a mi alrededor, el ruido del tráfico de primera hora de la mañana, el que confirma que la ciudad que nos acoge y mata poco a poco ha despertado, me devuelve a la realidad de un autobús lleno de gente que no se mira. Me admira el pundonor del viejo que cada mañana se niega a aceptar los asientos que le ofrecen. Será culpa de la carencia de dignidad de este mundo al que no le tiembla el pulso a la hora de masacrarnos. 

Aún hay restos de las últimas tormentas de verano, como siguen habiendo restos de las bombas que un día cayeron en las calles que hoy pisamos. En todas las partes del planeta hay muertos que valen menos. Aquí, están todavía enterrados en cunetas; en Palestina, llevan décadas bajo los escombros.

viernes, 25 de julio de 2014

¡Llegamos al 400!



A partir de hoy, en los quioscos encontraréis el número 400 de Periòdic Delta. No hablaré de los contenidos, como siempre, para que compréis la revista (os juro que no hemos amenazado ni sobornado a la jueza para que imputara a Tejedor justo el día antes de que este Delta saliera con entrevista larga y tendida al alcalde; tampoco os comentaré que Sergi Olivera ha entrevistado a un grande como Ramon Montoya, quien está luchando día tras día por la sanidad púbica, ni que hay un reportaje sobre los cabeza de lista de la próxima Festa Major. Bueno, sobre esto último no quiero hablar porque sigo en estado de negación). Esta vez os daré la gracias. Primero, al equipo, esos que se encargan de joderme las comidas con mensajes. Sin las prisas de última hora, el cachondeo y los encuentros en bares no creo que hoy pudiéramos tener el 400 en nuestras manos. Gracias a todos los que os gastáis 2 eurillos con la que está cayendo para leernos, a los que nos dais vidilla por la redes sociales, a los que os acercáis a alguno de nosotros para contarnos vuestras historias y os prestáis a aparecer, a los que colaboráis cuando hacemos encuestas por la calle y a los que invertís un ratito de vuestro tiempo en criticarnos porque os leemos y tomamos nota. Gracias a todos por permitir que los tarados que nos dedicamos al periodismo local nos lo podamos pasar tan y tan bien.

miércoles, 23 de julio de 2014

Vértigo


Reconozco el paso del tiempo porque empiezan a darme miedo las alturas. De niña corría hacia ellas, ahora me freno porque sé que puedo caerme. Antes, las costras, las heridas y las cicatrices eran un orgullo, una forma de mostrarme valiente ante el mundo. Ahora, me desangro simplemente al callar. 

Miro el movimiento de tus manos con cautela para que no te des cuenta y observo cómo se posan tus ojos en mí cuando me hablas porque, durante ese instante, soy tu protagonista. Pese a la canícula, noto un escalofrío subiendo por mi columna y solo pienso en que, como cuando era un niña, sigo odiando las despedidas.


martes, 22 de julio de 2014

Periodismo por sentimientos


A los periodistas nos piden esconder nuestros sentimientos, pero estoy convencida de que si no fuera por ellos, no podríamos dedicarnos a esto, por escondidos que finjamos tenerlos.

lunes, 21 de julio de 2014

Citando a Camus

Fotografía extraída de Google Imágenes

"Si hubiera que escribir la única historia significativa del pensamiento humano, sería la de sus arrepentimientos sucesivos y sus impotencias".

Albert Camus


sábado, 19 de julio de 2014

Escritos en misiles


Esta imagen es de hace un par de días. Niños isralíes escribían en los misiles que han matado a civiles palestinos. Viéndola, no sé por qué escribo. No logro entender cómo se puede vivir con tanto odio hacia los que son iguales a nosotros por el simple hecho de estar al otro lado de una maldita frontera. Me pregunto qué pensaran estos niños cuando se vean en el futuro. ¿Se sentirán orgullosos y seguirán manteniendo dentro de ellos el odio que un día alguien les inculcó? ¿Podrán vivir con esta fotografía?  


viernes, 18 de julio de 2014

Sí me acuerdo


Anoche, por primera vez en mi vida, me dedicaron una canción. Fue Cris Caparrós desde el escenario, la voz de Eso dijo ella, pero prefiero guardarme ese momento para mí. El grupo también versionó Ya no me acuerdo de Estopa. Hace tiempo que esta canción entró en mi lista de Canciones que no deben escucharse porque las rubias no lloran. Anoche, temblé en el sofá del fondo del ByandGy cuando la tocaron y caí en la cuenta de que tampoco está tan mal recordar sin esfuerzo los ojos, que sin ayuda de ascensores, alguna noche nos han subido al cielo, ni que las rubias se emocionen de vez en cuando.

miércoles, 16 de julio de 2014

Soledad a largo plazo



Reía a menudo, sabía que era lo único que tenía. Había aprendido a ser una estación de paso, donde los trenes no se paran y pasan a toda velocidad porque hay alguien esperando en un andén muy diferente y lejano. A menudo, no le importaba, aunque le hicieran el corazón añicos, porque sabía de sus dificultades para amar o, al menos, para hacerlo de la forma que el resto quería inculcarle.

Nunca dijo expresiones como "te quiero", "te echo de menos" o "me duele". Respiraba y andaba ausencia. Sabía que su destino se llamaba soledad y lo aceptaba con la cabeza erguida, hasta que llegaba la noche y se perdía entre la oscuridad de una habitación vacía que la escuchaba gemir del placer tan doloroso que ofrece la soledad a largo plazo.


lunes, 14 de julio de 2014

San Pollín

El sábado en El Prat se celebró San Pollín. Una fiesta que cada vez reúne a más gente y de todas las edades. El encierro fue divertido y limpio, no hubo que lamentar ningún herido. Y, lo más importante, no se utilizó ningún animal para divertir a los participantes. Gora San Pollín!






Y por la noche, la magia se apoderó de La Cova del Foc, el espectáculo con el que cada año los Diables nos dejan con la boca abierta.




jueves, 10 de julio de 2014

Despertar


Suena el despertador. Estoy inmóvil en la cama; no puedo moverme. Dejo que pasen unos minutos mientras abro lentamente los ojos. Veo que la luz del móvil parpadea. Muevo lentamente el brazo y torpemente toco la pantalla: 18 mensajes, 4 correos electrónicos y varias notificaciones de las redes sociales.

Vuelvo a la posición inicial. Sigo sin poder moverme. Siento que el vello de mi cuerpo, totalmente desnudo, se eriza. No entiendo mi estado de duermevela, es casi mediodía, también desconozco el motivo por el que mi vello decide erizarse.

Cierro los ojos y abrazo la almohada como si fuera un cuerpo. Es un cuerpo concreto. Está fría y siento un escalofrío que me parte en dos. Cierro los ojos con fuerza, no sé muy bien el porqué. Y, mientras tanto, el teléfono arde. La luz vuelve a estar encendida cuando decido abrir de nuevo los ojos, pero ni rastro del cuerpo que abrazo. Quién sabe si era el mío, quién sabe si era el del otro.

miércoles, 9 de julio de 2014

Gaza se desangra


Las imágenes del vídeo son duras, muchísimo. Mientras el mundo mira a Brasil, mejor dicho, a los campos de fútbol de Brasil y no lo que sucede en el país, yo la primera, Gaza se desangra: 49 muertos y 450 heridos, según el último balance del gobierno de Gaza. De momento, la diplomacia internacional parece que sigue distraída.

Para más información, pincha aquí.


Tristes guerras

Tristes guerras 
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.

Miguel Hernández

martes, 8 de julio de 2014

Esa gente que...

Eduardo Moga leyendo Dices

Ayer, Eduardo Moga presentó su último libro, Dices, junto a Rafa Mammos. Un libro, por lo que pude ver, que servirá para darnos cuenta de la mierda que tenemos en la cabeza por culpa de los políticos y los medios de comunicación, pero también de la importancia del lenguaje que hemos aceptado sin rechistar. Moga, en un momento de la presentación, afirmó: "Me da mucho miedo la gente que dice que va de frente, que asegura decir siempre las cosas como son y no tiene nada que ocultar". Y yo, al escuchar esto, sentí un gran alivio.

sábado, 5 de julio de 2014

La regulación de prensa según Pablo Iglesias

Hace un par de días, Pablo Iglesias dijo que había que regular los medios de comunicación. Este fue el titular, pocas explicaciones más dieron la mayoría de medios y periodistas. Se le echaron encima y le acusaron de querer imponer un Estado dictatorial y, como ya es habitual, Venezuela salió a relucir. Sin embargo, si nos paramos a escuchar todo lo que dijo Iglesias o miramos el programa de Podemos, nos damos cuenta de que apuesta por una prensa libre,  basándose en que ninguna empresa pueda apoderarse de más del 15% de un grupo de comunicación; más medios de comunicación públicos; y un control ciudadano sobre los medios públicos. 

Esta receta tan sencilla haría que la censura que consumimos a diario se redujera muchísimo, los ciudadanos tendrían poder de decisión y los periodistas y los medios más pequeños serían más visibles y estarían más protegidos. Por lo tanto, en esta ocasión Pablo Iglesias y su partido no proponen una revolución, aunque pueda parecerlo, sino democracia.

Pantallazo del programa de Podemos

viernes, 4 de julio de 2014

Dietas estratosféricas

Cuadro extraído de eldiario.es

Investigan a 44 alcaldes de la Federació de Municipis por cobrar, supuestamente, dietas ilegales, entre ellos el alcalde de El Prat, Lluís Tejedor (ICV), quien sería el segundo, por detrás de Manuel Bustos (PSC), que más dinero en dietas cobró. La jueza decidirá si Tejedor y el resto son culpables o no. Pero ya no es solo preocupante que puedan serlo, sino que cada vez más cuesta encontrar una institución pública que no esté bajo sospecha por algún chanchullo. Para más información, pincha aquí.


lunes, 30 de junio de 2014

Racismo


Ayer las imágenes de una paliza racista en el metro de Barcelona nos sobrecogieron. No es la primera vez que vemos algo así, es más, seguro que prácticamente a diario vemos o escuchamos agresiones racistas. 

La semana pasada la batería de mi móvil murió, así que fui a una tienda de telefonía para comprarme una. La tienda está regentada por un marroquí. Al entrar, había un señor con un iPhone en la mano y estaba preguntando cuánto iba a costarle liberarlo. Cuando el dependiente le dijo el precio -muy normalito para lo que le pedía-, el cliente montó en cólera y decidió irse dando un portazo. Eso sí, antes de cerrar la puerta gritó "puto moro de mierda". 

El chico de la tienda me pidió perdón varias veces por haber tenido que presenciar aquella escena tan desagradable. Le respondí que él era quien menos tenía que disculparse. El muchacho estaba avergonzado y supongo que el energúmeno que salió por la puerta gritando aquello se quedó tan tranquilo. El dependiente, mientras intentaba tranquilizarle, encogió los hombros y me dijo: "estoy acostumbrado a que me digan estas cosas" y sonrió.

Dice mucho de una sociedad que una persona esté acostumbrada a que la humillen e insulten, también el hecho de que ya no nos sorprenda que a un inmigrante se le dé una paliza, una más. En esta ocasión, había una cámara grabando y el agresor ya ha sido detenido, pero cuando no la hay, es nuestro deber denunciar. Nadie debe estar acostumbrado a este maltrato.

lunes, 23 de junio de 2014

viernes, 20 de junio de 2014

España, siglo XXI



Las imágenes del vídeo son de ayer, 19 de junio de 2014. Cabe destacar la fecha para recordar que nos encontramos en pleno siglo XXI. Ayer, por la proclamación de Felipe VI, se prohibió sacar banderas republicanas en las calles de Madrid, pese a que no hubo ningún problema en pasear las franquistas. La gente también tenía prohibido silbar cuando pasaba el coche con los nuevos reyes. Todo muy democrático y moderno, sí. Por la tarde, los republicanos se manifestaron en la plaza de la Puerta del Sol y, como se ve en las imágenes, la policía cargó contra manifestantes con las porras y a puñetazo limpio. Repito, las imágenes son de ayer, no del siglo XIV.


jueves, 19 de junio de 2014

Coronación impuesta

Fotografía extraída de Google Imágenes


CASAS RIVALES

La vida te caerá sin preguntar,
como una corona.
Te será ajena, primero; luego 
la protegerás. Te adjudicará un techo, 
varios hijos y un jardín
donde contemplar los logros
de tu rendición.

Como súbditos, la vida nos enfrenta:
por encima del seto
ves mis tejados quebrantados, 
celebrando en silencio la victoria.
Cosas que rechacé
y ahora me faltan, tú ya las tocas.

Rafael Mammos



Nos ha caído la vida sin preguntar, pero sin corona. Por eso ni siquiera nos dejan elegir en qué Estado queremos vivir. Pero como dice Rafa, "Como súbditos, la vida nos enfrenta". Enfrentémonos y dejemos de ser súbditos.

miércoles, 18 de junio de 2014

Nace "Orgullo y Satisfacción"

Viñeta de Orgullo y Satisfacción
Después de que la editorial RBA censurase una portada de la revista El Jueves, 18 de sus dibujantes decidieron irse. Pero estamos de enhorabuena porque hoy ha nacido Orgullo y Satisfacción, la publicación que han creado los que abandonaron El Jueves hace un par de semanas por culpa de la censura. ¡A rey muerto, rey puesto!



martes, 17 de junio de 2014

¿Dónde va la gente cuando llueve?



Nunca me han gustado aquellos que huyen de la lluvia.

També sóc jo


Cuando me veas reír demasiado fuerte, sospecha. Escucha con atención cada silencio, cada palabra que no digo. Cuando, por fin, te confiese en voz baja que tengo miedo, no digas nada. Solo déjame decirlo. Solo permíteme pronunciar las palabras que me prohibí decir porque, entonces, sabrás quién soy de verdad.

"També sóc jo.
Ple de llum i de foscor,
tan minúscul que faig por.
També sóc jo".

Joan Dausà

viernes, 13 de junio de 2014

Manos



En las manos apenas me queda inocencia. Han secado demasiadas lágrimas en la oscuridad, han tocado otros cuerpos y han masturbado al propio. Ya son capaces de señalar el camino exacto del fracaso. Sin embargo, siguen soñando con la infancia y tiemblan y sudan cada vez que la boca es incapaz de decir "quédate un rato más, no te marches. Aún queda noche. Aún hay oscuridad suficiente para secarnos las lágrimas y conocer tu cuerpo".

jueves, 12 de junio de 2014

miércoles, 11 de junio de 2014

La modernidad no ha llegado a nuestra democracia


Fotografía extraída de Google Imágenes

299 votos a favor, 19 en contra y 23 abstenciones. Estas son las cifras que hoy nos han separado de ser un país un poco más democrático, si es que eso existe. Hace un momento, el Congreso de los Diputados ha aprobado la Ley Orgánica de abdicación del Rey, lo que supone que nos impongan, una vez más, al siguiente en la línea de sucesión, que no es la hija mayor de Juan Carlos y Sofía por el simple hecho de ser mujer, sino el varón, pese a ser el hijo pequeño. Todo muy moderno, así lo ven hoy en el ABC, por ejemplo, donde uno de los titulares más destacados del día es: "El Rey mejor formado de Europa también sabe coserse un botón o hacer una tortilla, pero lo que le apasiona es la política". Creo que tengo que replantearme mi posición republicana después de saber que Felipe sabe coser un botón o hacer una tortilla, que, por cierto, espero que sea de patatas.

El bochorno que a muchos nos ha supuesto ver el paripé de esta mañana en el Congreso no ha sido precisamente leve. Cabe destacar un par de momentos. El primero, para hundirnos un poco más en la misieria; el segundo, para tener un poco de esperanza en la clase política. Odón Elorza (PSOE)  ha sido una de las abstenciones, incumpliendo así la supuesta disciplina de voto impuesta por su partido, incluso más tarde se ha atrevido a calificar el discurso de Rubalcaba de "tímido e insuficiente". Es triste que alguien que hace algunos días pedía un voto de "principios y rebeldía" a su partido, hoy no se haya atrevido a decir no, otra muestra más de la falta de libertad que respiramos. ¿Y qué decir de Eduardo Madina? El mismo que ayer se definía como republicano, ha votado a favor de la ley. Qué retrato más maravilloso del  PSOE actual han hecho los diputados de este partido, ni Velázquez hubiera sido capaz de retratarlos tan bien. El momento en el que ha brillado la dignidad ha sido cuando Alberto Garzón (IU) ha votado con un: "por más democracia, no". Sin lugar a dudas, es el chico listo de la clase, que cada vez coge más impulso para liderar IU.

En definitiva, muchos son los que dicen que España y los españoles somos mayoritariamente monárquicos. Lo dicen los mismos que se niegan a dejarnos votar para constatar que esta afirmación es cierta. Supongo que es mejor no dejarnos pensar, que sigamos siendo muñecos de trapo a los que es fácil dirigir, no sea que empecemos a decidir de verdad y a  muchos, como a los que conforman la monarquía, se les acabe el chollo. Bienvenidos, una vez más, al circo de la política.

viernes, 6 de junio de 2014

La portada de "El Jueves", censurada

Portada de El Jueves censurada por la editorial RBA
A veces, cuando explicas que en la prensa lo que manda y domina es la censura hay gente a la que le cuesta creerte. Un día más, tenemos un ejemplo claro, de esos que no se pueden ocultar: la censura impuesta por la editorial RBA a la última portada de El Jueves. Unos cuantos de los dibujantes y periodistas de la revista han decidido abandonarla, algunos después de 18 años trabajando en ella. Y con acciones pequeñas como esta, que defienden la poca decencia y dignidad que nos queda, una, aunque llena de rabia e impotencia, se reconcilia con el ser humano. ¡Bravo por el equipo de El Jueves!


jueves, 22 de mayo de 2014

Qué suerte no estar a su nivel intelectual

El lunes llamé desde la redacción al PP de Barcelona. Necesitaba un documento para contrastar una información. Ayer, dos días después, aún no había recibido respuesta. Volví a insistir y volví a recibir largas. Así pues, llamé a Génova, donde ya estaban avisados de mi petición, y me encontré con el mismo problema. El documento no era ningún secreto de Estado, solo se trataba de la carta firmada por Rajoy que acompaña a la publicidad electoral que inunda nuestros buzones. Ni en una sede ni en la otra, según decían, la tenían.

Por la tarde, dando un paseo por Passeig de Sant Joan (Gràcia) con una amiga, nos encontramos con un estand del PP. Nos acercamos a preguntar si tenían la carta, ya que tenían de todo, hasta un libro editado por las FAES sobre todos los puntos negativos que tendría la independencia de Cataluña, pero tampoco la tenían. Eso sí, intentaron cargarnos con todo el merchandising que tenían en aquel momento.

Durante aquellos minutos, tuvimos que aguantar el babeo de los señores del PP. Nos decían que “sólo se acercaban viejas”. Les pedimos respeto al mismo tiempo que nos dimos cuenta de que los dos más jóvenes, de unos veintitantos, nos fotografiaban. Les advertí que no tenían permiso para publicar aquellas fotografías y nos aseguraron que no nos habían hecho ninguna, pese a que les habíamos pillado.

Cuando nos íbamos, uno de estos señores nos paró para preguntarnos si votaríamos al PP el domingo. Evitamos responder a la pregunta, aunque creo que quedó claro que no teníamos intención de votar a dicho partido. Según este hombre, estábamos contaminadas por la prensa subvencionada de Cataluña, ergo vendida, y que por ello defiende la independencia. Después de escuchar una serie de chorradas sobre la prensa –toda horrible menos La Razón y Telemadrid-, decidí confesarle que soy periodista, confesión que no le hizo ninguna gracia. El señor siguió insistiendo en que solo la prensa catalana recibía dinero de un gobierno. Le expliqué que no, que la gran mayoría de medios reciben dinero de los diferentes gobiernos, ya sean autonómicos o el central. Sin ir más lejos, la propaganda electoral de todos los partidos que estos días podemos encontrar en los medios de comunicación no está ahí gratuitamente.

Viendo que no tenía argumentos con los que defenderse, quiero suponer, el hombre optó por gritarme: “¡No tienes ni puta idea!”. Le espeté que en ningún momento le había levantado el tono ni le había faltado respeto. Reconoció su error y me pidió perdón, hasta que un minuto después, volvió a gritarme, por lo que decidí poner fin a la conversación así: “Perdone, quizá Cañete tiene razón y debatir con una mujer es difícil. Disculpe por no estar a su nivel intelectual”.

Mi ironía, parece ser, tampoco le gustó. Después de que su cara se enrojeciera, no sé si de vergüenza o de ira, decidió responderme y, de paso, defender a su candidato: “Pues un socialista vasco le pegaba a su mujer y a ese no le llamáis machista”. Después de escuchar esta defensa, si es que a esto se puede llamar así, solo pude congratularme por no estar al nivel intelectual de este señor y de Cañete.

jueves, 15 de mayo de 2014

Historia de una vida

En escena, una profesora y una alumna. La alumna se deslumbra por la profesora y esta ensancha su ego y crece, tanto personal como profesionalmente, gracias a la admiración de su pupila, una chica del montón que sueña con triunfar en el mundo, también en el de la literatura. Es un argumento típico, repetido hasta la saciedad, pero, afortunadamente, en el teatro, como en la mayoría de las artes, acaban imponiéndose las formas.

Historia de una vida, basada en el texto Cena entre amigos de Donald Margulies y dirigida por Tamzin Townsend, se centra en la relación de amistad entre una profesora, Ruth Steiner (Luisa Martín), y una alumna cegada por el éxito de su maestra y la ambición, Lisa Morrison (Silvia Abascal). El paso de los años, la lucha entre la juventud y la madurez y valores como el esfuerzo para conseguir aquello que anhelamos centran el argumento de la obra. ¿Todo vale para triunfar? Ambas, en diferentes momentos, se aprovechan de las miserias de quienes les rodean. Steiner, en una de sus lecciones, advierte a Morrison: “debe tener cuidado con los escritores, lo aprovechan todo”. Ella lo sabe de buena tinta, y nunca mejor dicho. Pero todo cambia cuando con sus miserias, Lisa triunfa, la desbanca y, lo peor de todo, mientras su vida expira, ve en la joven aquello que ella un día fue y que jamás podrá recuperar.

El espacio escénico muestra a la perfección la decadencia de Ruth. Es un espacio naturalista que va evolucionando a la par que la escritora. El desorden reina al principio y al final de la obra. Solo cuando Lisa le limpia la casa y se convierte en lo más parecido a una hija que ha tenido, la casa de Steiner tiene un cierto orden, lo que indica, también, un orden vital y sentimental. En cambio, cuando la joven consigue su meta y prácticamente desaparece de la vida de la profesora que tanto admiró, Ruth enferma de cáncer y de soledad en un giro metaficticio extraordinario con el que ambas actrices consiguen lucirse mostrando sus mejores dotes interpretativas. Pasamos de una joven ambiciosa e insegura a una estrella capaz de pisotear a quien tiene al lado para conseguir la atención de los focos. Por otra parte, una gran escritora, que disfrutó durante años de la miel de la fama, cae en el olvido a manos de su discípula y en la muerte por culpa del cáncer. Tanto Martín como Abascal consiguen ser camaleónicas al interpretar a cuatro personajes -tal es el cambio de estos, que no podemos decir que los personajes iniciales sean los mismos que los finales- tan diferentes y, a la par, tan iguales entre sí.

La obra retrata algo muy cotidiano. Vivimos dentro de los márgenes de un sistema capitalista que machaca al más débil. De ahí que para escalar socialmente, muchas veces sea necesario pisotear a quien tenemos al lado y perdamos valores y escrúpulos por el camino. Creemos en el sueño americano, en el triunfo laboral como sinónimo de éxito personal. Nos importa el dinero, vivir con el máximo de comodidades posibles. Y pese a que este sistema se haya resquebrajado social y económicamente, seguimos construyendo la historia de nuestra vida a partir de este pensamiento. Los jóvenes, como Lisa, sueñan con comerse el mundo, pero casi siempre, hasta que no se llega a la madurez, como Ruth, no entienden que contra la muerte ni siquiera el éxito y la fama pueden vencer.

lunes, 28 de abril de 2014

Salvando la ley de Dependencia

J. es un año y medio mayor que yo, tiene 23 años. Sus padres y los míos son amigos desde hace más de 25 años, así que compartimos muchos momentos durante nuestra infancia. Hasta aquí todo normal. Pero nos costaba entender a J. cuando hablaba, repetía palabras sin que tuvieran ningún sentido, preguntaba por todo en bucle y en ocasiones solo podían calmarle los aviones y animales como caballos y burros. Pese a esto, J. era un amigo más con quien jugaba durante las barbacoas de los domingos.

Poco a poco, entendí que J. tenía una enfermedad. Con dos años se la detectaron porque no hacía lo que el resto de niños de su edad hacían. El primer diagnóstico fue autismo, pero no respondió a los tratamientos que siguieron al diagnóstico. Después de millones de pruebas y de horas en hospitales, los médicos concluyeron que era un caso único. Nunca se habían encontrado con una mente como la de J., así que era imposible hacer cualquier previsión.

J. ha ido empeorando con el paso del tiempo y es totalmente dependiente. Le ayudó mucho, como a toda la familia, la llegada de su hermana L. desde Ucrania. Un bebé adorable –ahora una adolescente- que despertó en J. sentimientos que nunca antes había experimentado, o sí, pero nadie supo verlos hasta entonces. Él iba al cole. Mis padres me explicaban que J. no podía ir a un cole como el mío. Habían intentado que pudiera estar en un colegio con niños sin ninguna enfermedad mental, pero J. no pudo soportarlo durante mucho tiempo. Sin embargo, gracias al trabajo de los profesores, los educadores sociales, los psicólogos y psiquiatras, etc. de su cole, J. pudo aprender las horas, algunos números y los colores más básicos. Todo un avance del que nos sentíamos muy orgullosos.

Hace mucho tiempo que no le veo, como a otros muchos amigos de entonces. A veces, me encuentro a su padre porque trabaja en el barrio y le pregunto por J. Le cuesta reconocer que su hijo cada vez está peor y rápido cambia de tema. Ayer, sin embargo, quedó con mi padre para tomarse unas cervezas. Le contó que gracias a las ley de la Dependencia, J. recibía unos 500€ para cubrir los costes de la medicación y del taller/colegio al que asiste. Hoy, tras la aplicación de los recortes, esos 500€ han quedado reducidos a 40€. Por lo tanto, la familia de J. debe hacer frente a todos los gastos que su enfermedad acarrea.

Anoche, el equipo de Salvados, liderado por Jordi Évole, puso el dedo en el recorte de la ley de Dependencia, una llaga que no para de sangrar y de doler. Hubo testimonios realmente demoledores, como el de Jaume Martorell, todo un ejemplo de lucha y dignidad que se cargó el paternalismo y el conformismo de nuestra sociedad con dos frases. Yo pensaba en J. y en todas las personas dependientes que conozco. Personas que, a menudo, las convertimos en invisibles. Los medios hablan de cifras, apenas de consecuencias. Pocas veces nos muestran cómo viven estas personas, y si lo hacen, es a través de la pena y el morbo.

Es el momento de irnos al rincón de pensar para hacer autocrítica. Los que nos dedicamos a la comunicación, debemos hacerla como profesionales, pero también, y por encima de todo, como ciudadanos. Denunciemos y luchemos.