sábado, 30 de abril de 2011

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven.

Fotografía extraída de Google Imágenes
Una de las frases que más he escuchado repetir a los profesores desde que he empezado la carrera es que la objetividad no existe; por ello debemos ser lo más honestos posible al explicar cualquier hecho. Así pues, lo que voy a escribir no va ser ni una reseña, ni una crítica, ni nada que se le parezca. Los que habitualmente seguís este blog sabéis la admiración y el cariño que le tengo a Albert Espinosa, lo que me lleva a ser totalmente subjetiva y por eso he querido empezar este escrito siendo honesta.

“Cuando crees que conoces todas las respuestas, llega el Universo y te cambia todas las preguntas…” Con esta cita de Jorge Francisco Pinto se inicia Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven, la segunda novela de Albert Espinosa. En ella nos narra la historia de Dani, un tipo de cuarenta años al que su novia deja una mañana cualquiera. Este hombre tiene un trabajo bastante particular, pues se dedica a buscar niños perdidos. Justo en el momento que su chica le deja, él decide aceptar un caso que incumple todas sus reglas. De este modo y gracias a los flashbacks vamos conociendo la vida de Dani para así descubrir el porqué de su crisis personal. El libro es un salto a la infancia y hacia los adentros de cada uno. Una búsqueda constante, y no del niño perdido, sino de uno mismo. Dani, en un momento crítico de su vida, busca al niño que un día fue y se lamenta de haber olvidado los consejos que recibió en su niñez por parte del Sr. Martín y George y que ahora rescata para seguir hacia delante, y sobre todo, para encontrarse.

La novela se lee muy rápido. La introspección del protagonista engancha desde las primeras páginas; además, el estilo de Albert es sencillo: párrafos cortos y palabras directas, sin florituras. Una vez más, hace gala de su sutilidad, de su sensibilidad y de su coraje para darle vida a un personaje. Hay pasajes del libro que realmente emocionan y otros que consiguen arrancar sonrisas gracias a que Espinosa sabe equilibrar los sentimientos dándole el espacio justo a cada uno y jugando con la psicología humana. Así pues, Dani es diferente por muchos motivos, pero se le olvida, y precisamente por eso debe recordar al Dani de hace treinta años. Finalmente, parece entender que ser diferente es algo positivo y seguramente, si Dani existiera en la vida real, comprendería la dedicatoria de su creador que reza tal que así: “dedicada a todos lo que siguen queriendo ser diferentes y luchan contra aquellos que desean que seamos iguales”.

Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven:

-201 páginas.

-Precio : 15,90€

-Valoración totalmente subjetiva y personal: 7’5

Selección de las frases o citas que más me han gustado:

Y no dije nada, porque cuando llevas años aceptando que tu vida es lo que te pasa y no lo que originas… Pues lamentablemente te acabas acostumbrando. (Pág. 17).

Tengo muchos que me esperan fuera si la cosa va mal, pero nadie si la cosa va bien. (Pág. 31).

He sido testigo de tantas injusticias que he dejado de contarlas y he convivido con ellas sin inmutarme. (Pág. 32).

Yo siempre decía que todo lo que acababa en una mesita había superado el día, te había acompañado hasta la cama, hasta tu sueño, hasta tu noche y que por ello era tan valioso. (Pág. 41).

Si dominas tu cuerpo, quizá dejarás de huir. (Pág. 49).

Lo mejor de recordar es que puedes regresar cuando lo deseas, nadie te puede robar o impedir eso. (Pág. 69).

“Amar” sólo se puede conjugar en pasado. (Título del capítulo 8. Otro día os contaré lo que ha nacido gracias a esta frase).

Olvidarse de reír, un olvido imperdonable a cualquier edad. Un pecado mortal en la infancia. (Pág. 82).

Siempre he creído que en la vida hay personas que te alimentan, que te quieren y que necesitas de tal manera que cuando los pierdes nadie puede llenar ese vacío. (Pág. 94).

Todo en la vida debería ser así. Primero caerse y luego caminar. (Pág. 115).

George me advirtió que se necesitaban a dos personas para parar el mundo. Que uno solo jamás tiene fuerza suficiente para detenerlo. (Pág. 125).

Perder puede ser gozoso, pues te hace entender mejor el valor de ganar. (Pág. 136).

Hay personas en este mundo, joven Dani, que te alimentan con sólo verlas. No necesitas más. Te dan energía… (Pág. 140).

Recuerdo que el hijo de una bailarina me dijo una vez que la gente tan sólo rompe a reír o a llorar, y que vale la pena hacerse añicos por esos dos sentimientos. (Pág. 147).

No puedes retornar a tus recuerdos cuando en tu presente alguien sufre. (Pág. 149).

El cuerpo es nuestro mayor enemigo y a la vez nuestro mejor aliado. (Pág. 162).

A veces, el mundo parece muy complicado, un puzle que no entiendes hasta que aparece la pieza definitiva. (Pág. 192).

Querer es siempre más valioso que que te quieran. (Pág. 198).





Vídeo promocional del libro:











jueves, 28 de abril de 2011

¡Soy Son Goku!

Imagen extraída del blog de Sopa de Poetes
Hay días que amanecen siendo una mierda y cometes el gran error de pensar que acabarán así. Lo bueno de pensar de esta forma tan negativa es que luego te llevas sorpresas gratísimas. Anoche no pude dormir, es decir, llevo más de veinticuatro horas sin pegar ojo. El dolor menstrual y sus consecuencias me llevaron a pasar una de las noches más horribles de mi vida; mis compañeras de habitación, por su parte, me regalaron la noche más surrealista que os podáis imaginar. Cuando sonó el despertador esta mañana, mi cuerpo a penas respondía y la mala leche inundaba todo mi ser. La mañana en la Facultad pasó sin pena ni gloria, pero deseando coger el tren de vuelta a El Prat. De camino, la lluvia me empapó, cosa que ya sabéis que me encanta. Llegué a casa doblada después de casi dos horas de tren, pero quería ir al preestreno del cuarto capítulo de Ink Out, pues tocaba conocer por fin a Òscar. Así que los remedios para enderezar a mi cuerpo serrano consistieron en pasar por el túnel de lavado y en doparme con Nolotil. 


Nada más llegar al Cèntric me topé con Òscar, un genio. Más tarde me presentó a Fabi, un encanto. Poco rato después, aparecieron los otros dos ases que conforman Sopa de Poetes, Mariano y Pepe acompañados por Encarna y Esther. Ahí, justo en ese momento, fue cuando sentí una fuerza sobrenatural y me convertí en Son Goku, tal y  como semanas atrás predijo el sabio de Mariwano.


Ha sido una tarde-noche cojonuda y me quedo muy corta, lo sé. Qué bueno es encontrarse con gente así de buena por el camino. Ya no importaba el dolor ni el cansancio, lo principal era disfrutar de tan grata compañía. Unas ricas bravas y un café para recargar las pilas, todo esto acompañado de algo fundamental: una buena charla y muchas risas. Para despedirnos, un paseo bajo la fina lluvia que también quiso sumarse a la fiesta. Una vez más, gracias a todos.

¿Que no sabéis qué es Ink Out? Pues ya estáis tardando en pasaros por el blog y descubrirlo.

http://inkout-laserie.blogspot.com/


¿Tampoco sabéis qué es Sopa de Poetes? Pinchad en el enlace y disfrutad.

http://sopadepoetes.blogspot.com/
 
 
 
 
Bola de Drac Z
 
 
 



Antonio, nos faltaste tú, pero estabas en espíritu, por supuesto.


martes, 26 de abril de 2011

In Treatment

Fotografía extraída de Google Imágenes
Descripción: Escrita y realizada por Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez, y protagonizada por Gabriel Byrne (Paul Weston). "En terapia" abre al espectador la intimidad de la consulta de un psiquiatra gracias a una estructura dramática muy novedosa, concebida para que los espectadores mantengan también una cita diaria con cada uno de los pacientes.



Hernán Casciari escribió esto en su blog de El País el pasado 10 de noviembre de 2010 ante el inicio de la tercerta temporada: Quizá sea verdad que para los argentinos, los judíos y los neoyorquinos esta serie es algo más que una serie. No sé muy bien qué pensarán de ella, pongamos, los murcianos que nunca han visto de cerca a un psicólogo, ni son amigos de uno, ni saben de qué se trata ese asunto a nivel personal.

Nosotros, los argentinos, vamos al psicólogo casi como los españoles van al bar. Porque sí. Y entonces esta serie, para nosotros, es como para ustedes Cheers. Algo reconocible.

La mano en la sien, la cabeza inclinada, los ojos en lontananza del psicólogo de In Treatment es un gesto que hemos visto muchas veces, y sabemos entonces que la serie es real. Que así es como ocurre. Y por eso la amamos.

Por eso entonces lo digo con efusividad: ¡El doctor Paul Weston —junto con sus atribuladas, pequeñas y heroicas batallas diarias— ha regresado a nuestras rutinas semanales! Repitan conmigo, una vez más: ¡Alabado sea Freud!


http://blogs.elpais.com/espoiler/in_treatment/




Para mí, esta serie es un prisma que sirve para ver e intentar comprender lo terriblemente humanos que somos. Me han gustado mucho las tres temporadas, especialmente la última.


Valoración totalmente subjetiva y personal:


Primera temporada: 7


Segunda temporada: 7,5


Tercera temporada: 8,5


Podéis ver la serie aquí (¡pero no se lo digáis a Sinde!): http://www.seriesyonkis.com/serie/en-terapia/




Arenas de soledad (Habana Blues)




 
Esta noche en La2, Habana Blues.


lunes, 25 de abril de 2011

Dices que soy

Dices que soy un desastre, una descerebrada, una imbécil. Te empeñas en juzgarme sin apenas conocerme, aunque tú creas que sabes todo de mí porque llevamos toda la vida soportándonos. Pero la realidad es que no sabes qué me gusta y que no; desconoces mis problemas y mis sueños. Crees que sabes lo que pienso, lo que le digo a los desconocidos o la música que me gusta. Por ello te empeñas en decir que soy todo lo que tal vez un día fui y de lo que huí hace ya algunos años, pero sigues sin enterarte de que escapé, a mi manera, pero lo hice. Abrir los ojos fue el proceso más duro por el que en estos casi diecinueve años de existencia he pasado. No te culpo, pero eché de menos un abrazo tuyo. A veces me encantaría poder susurrarte al oído que te vayas de mi vida, despacio, siendo consciente de cada palabra, de cada letra, sin un solo grito.

No, no te odio, pero tampoco te quiero, al menos cómo se supone que debería. Me hubiera gustado compartir mis miedos contigo, mis fracasos y mis escasos éxitos. Me haces gracia cuando me dices que lo único que admiras de mí es mi valentía, mi falta de miedo. Ahora sí que me gustaría gritarte y decirte que todo es mentira, puro caparazón. El miedo se apoderó de mí hace algo más de cuatro años y desde entonces convivimos como buenamente podemos. Soy una cobarde con un disfraz de valiente. Me gustaría volver a ser aquella niña que realmente no le tenía miedo a nada y que por ello acabó con todas sus extremidades vendadas o escayoladas. Hace tiempo que no me tiro al vacío, demasiado… También hace meses que los fantasmas me visitan por las noches y no me dejan dormir. Quizá sólo sea que le tengo miedo a los sueños, a los del subconsciente, y me dedico a soñar despierta.

Ya no quiero que sepas quien soy. Me da pena, mucha, que nunca te hayas preocupado por saber qué pasa dentro de mi pequeño mundo o por qué aprendí el sonido de tus andares o cada matiz de tus gestos y muecas. Sobrevivirte es complicado y sufrirte demasiado fácil. Me encantaría que fueras feliz, pero lejos, muy lejos de mí. Siento no ser lo que esperabas.




Dices que soy (Vainica Doble)


sábado, 23 de abril de 2011

Sant Jordi

Buenafuente, sin perilla, firmando
Sant Jordi es uno de esos días en los que me encanta pasear por la calle. La gente anda tranquila entre rosas y libros, aunque en cada esquina te asedie un vendedor. Yo he pasado esta mañana mágica con mi amiga Rocío –también conocida como caraculo o panocha- en el Corte Inglés de la Diagonal. Allí estaban firmando libros Albert Espinosa, Andreu Buenafuente y diferentes actores del programa de TV3 Crackòvia, entre otros.

Antes de llegar, mi madre me llamó para pedirme que le comprara un libro a mi padre. Desde que trabaja como portero se ha aficionado a la lectura, cosa que yo le agradezco porque así puedo aprovecharme y pedirles dinero para invertirlo en libros. Realmente no tenía ni idea de cuál cogerle, así que al ver a Buenafuente se me encendió la bombilla y le compré Lo que vendría a ser la Historia de España, y de paso aprovechaba para que Andreu me lo firmarse. Después de unos veinte minutos de cola, llegó nuestro turno. Nos atendió con una gran amabilidad y haciendo gala de su sentido del humor. Se preocupó por saber a quién le habíamos dejado la cámara, no fuera a ser que nos la robaran. Nosotras, por nuestra parte, le pedimos que volviera a Twitter y que no hiciera caso de algunos comentarios. Cierto es que no está muy por la labor de volver, pero el vicio que tenía no creo que sea fácil de superar.

Dejamos a Buenafuente para buscar un libro dentro del Corte Inglés. Después de pasar unos minutos de angustia por no encontrar la puñetera salida, volvimos al punto de partida y nos topamos con una cola impresionante para la firma de libros de Albert Espinosa. Durante los primeros minutos la cola apenas se movía, pero luego aquello empezó a coger ritmo y no tuvimos que esperar mucho más de media hora. Esta vez, por suerte, no hubo gritos de histeria. Justo antes de que llegara nuestro turno, Rocío encontró al amor de su vida, todo muy romántico, aunque creo que su novio no piensa lo mismo… Es mejor no meterse en problemas de pareja… (Esto hay que leerlo en tono de coña, ¿eh?). Total, que llegó nuestro turno y Albert al verme sonrió. Iba con prisas, normal teniendo en cuenta que la cola no paraba de crecer y crecer, pero aun así, tuvimos unos segundillos para hablar mientras me firmaba El mundo amarillo y Todo lo que podríamos haber sido tú y yo si no fuéramos tú y yo. Él, como siempre, atento y derrochando simpatía con el gentío. Tras la firma, su editora regalaba la camiseta promocional de Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven que podéis ver en las fotos. Tendríais que ver la cara de felicidad de la mujer, totalmente comprensible teniendo en cuenta la cantidad de billetes que le deben dejar los libros de Albert

Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven

"Dedicado a todos aquellos que continuamos queriendo ser diferentes y que luchamos contra aquellos que desean que seamos iguales."



Turn Them (Norah Jones y Sean Bones)













Próximamente, reseña de Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven.

jueves, 21 de abril de 2011

El fin del mundo no existe

Son los Madrid-Barça

Imagen extraída de www.marca.com

Noche de Santos y Cristianos. Acabó el partido; ya puede volver a rotar el mundo.





We are the champions (Queen)








Ya le tocaba a la Cibeles ponerse guapa. Miedo me da la venganza culé en las semis, ains.

lunes, 18 de abril de 2011

El egocentrismo de Occidente

Viñeta extraída de Google Imágenes
Llega la Semana Santa, otra vez, como todos los años. Ya os podéis imaginar que tampoco me gustan estas fiestas, y menos ahora que las tengo plagadas de trabajos. Respeto la ideología y las creencias de cada persona, pero si queréis saber mi opinión, me parecen una celebración más para resaltar el egocentrismo de Occidente. Se acepta que haya gente que se crucifique, que se fustigue, que cargue con cuarenta quilos a la espalda durante ocho horas, etc. Es la pasión llevada al extremo y, por supuesto, es admirable. En cambio, cuando llega el Ramadán nos llevamos las manos a la cabeza porque no entendemos que haya gente capaz de pasarse un mes sin comer ni beber durante el día. Salta a la vista que la lógica en este mundo funciona sin ninguna fisura.

Hace unas semanas salió publicada la noticia de que un grupo de ateos querían llevar a cabo una manifestación a favor de un Estado laico -sí, eso que se supone que es España- en Madrid. Como era previsible, se les ha denegado el derecho a manifestarse. Diferentes medios de comunicación con tendencias derechistas, por no decir fascistas, les tacharon de genocidas y se quedaron tan anchos, imagino que para no perder su sello de identidad.

Creo que estaría bien que analizásemos lo que hacemos y lo que dejamos de hacer antes de despreciar a otras culturas. Somos mucho más iguales los unos de los otros de los que nos pensamos. No entiendo el porqué de tanto follón cuando se quiere construir una mezquita en un lugar donde hay tres ó cuatro iglesias que apenas se llenan si no hay un bautizo, una comunión, una boda o un entierro.  Ya está bien de mirar con recelo a los que rezan a un dios diferente o a los que simplemente no rezan. Empecemos a respetar y dejemos de imponer un estilo de vida con demasiadas carencias, sobre todo morales.




You are a tourist (Death Cab for Cutie) 




And if you feel just like a tourist in the city you were born
Then, it's time to go
And you find your destination with so many different places to call home
Cos' when you find yourself a villain,
In the story you have written
It's plain to see
That sometimes the best intentions
Are in need of redemptions

 
 
Impresionante vídeo y canción.

viernes, 15 de abril de 2011

La magia de un tipo cojo-nudo

Sigo sin saber dónde está el zoom de la cámara del móvil
Llevan años diciéndome que la magia no existe, que todo es un simple truco de hombres y mujeres normales y corrientes, los cuales poseen una gran habilidad con las manos. Me considero una persona extremadamente incrédula, pues no creo ni en la suerte, ni en el destino, ni mucho menos en un poder divino, ni en las casualidades, ni en nada fuera de lo común. Pero hay un hombre que una vez más ha vuelto romperme los esquemas; mi cabeza ha vuelto a hacer “click”.

Al final de la entrada anterior, comentaba que me iba a ver a Albert Espinosa aunque no podía/debía. Presentaba su nueva novela, Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven a menos de diez minutos de la residencia, así que no podía dejar pasar la oportunidad. La que escribe tiene un gran problema con el espacio/tiempo y con el sentido de la orientación. No sé cómo ni por qué, entendí que la presentación era a las 18.30h en vez de a las 19.30h, así que después de dar un gran rodeo –yo no me pierdo, sino que investigo- y de comprarme el libro –no me lo había comprado aún para evitar tentaciones en épocas de exámenes- encontré el hotel donde tendría lugar el acto. Entré y me di cuenta de que era pijo de cojones, y por supuesto, la gente que allí había era pija de cojones. La de recepción se dio cuenta de que yo en esos mundos me pierdo y muy amablemente me preguntó si quería algo. Le dije que no sabía dónde se hacía la presentación del libro de Albert Espinosa y si podía informarme. Me dijo donde estaba la sala y también que volviera una hora después. Así que me volví a la residencia porque no era muy recomendable quedarse en la calle con la suave tramuntana que corría por las calles gerundenses.

Una hora después, como os podéis imaginar, volví y me topé con una marea de gente en la puerta. Había un grupo considerable de adolescentes histéricas arrastradas por el fenómeno de Polseres Vermelles. A las 19.30h justas nos dijeron que podíamos entrar. En el hall del hotel se encontraba el benjamín de los protagonistas de la serie de TV3, Nil Cardoner (Roc). Parte de las adolescentes histéricas llegaron a un punto de patetismo extremo al empezar a gritarle cosas que prefiero olvidar a un crío de 11 ó 12 años. Total, que entre unas cosas y otras, conseguí llegar sana y salva a la sala.

Tuve suerte de encontrar una silla libre, así que pacientemente aguanté los comentarios histéricos de las chicas histéricas hasta que Albert y Nil entraron, con más de veinte minutos de retraso sobre la hora prevista, y los allí presentes rompimos en aplausos. Ellos dos y la editora del libro, tomaron asiento y empezó la presentación. Como siempre, Albert nos deleitó con su gran sentido del humor, su sensibilidad y su inteligencia. Me gustaría recalcar un par de anécdotas: Albert confesó que cuando va a asesorar a los médicos siempre suele llegar una hora tarde. Dijo que es algo que le hace mucha gracia, aunque a los doctores no le hace tanta. Prosiguió diciendo que cuando esto pasa les dice “¿a que jode?” La segunda fue una conclusión que hizo tras una pregunta y que a mí me parece acertadísima porque le retrata extremadamente bien. Un chico le preguntó que si era verdad que la segunda temporada de Polseres Vermelles no se grabaría hasta el verano de 2012. Albert lo confirmó argumentando que algunos de los protagonistas en verano de 2009 grabaron Herois y en el de 2010 tuvieron que rodar la primera temporada de la serie, lo que le lleva a pensar que robarle tres veranos seguidos a unos niños es una putada. Prosiguió diciendo que él es el único guionista, así que escribir una segunda temporada más larga que la actual y filmarla este mismo verano es una locura, pues debería contratar a ocho ó nueve guionistas que quizá ni siquiera han visto un capítulo. Me pareció una reflexión muy interesante y más en los tiempos que corren. Muchos grabarían todas las temporadas seguidas sin importarles la calidad del producto y no les preocuparía lo más mínimo que estos niños se quedasen sin veranos con tal de ellos enriquecerse.

Albert firmando
Al finalizar la ronda de preguntas, se hizo una cola, muy ordenada y apañá, las cosas como son, para iniciar así la firma de libros. Como todo llega, me tocó el turno. Pero antes os explicaré que hace unos tres años Albert se convirtió en uno de mis amarillos. Después de una visita en el hospital por causas que no van a ser contadas, las sandalias que llevaba empezaron a hacerme polvo los pies, así que al llegar al Corte Inglés de Diagonal entré desesperadamente a la sección de zapatos. Como hacía calor, me compré las chanclas que más cómodas parecían, y mientras mi madre miraba no sé qué, yo me escapé, como siempre, a la sección de libros. Finalmente llegué a una estantería plagada de libros amarillos. Hubo algo que llamó mi atención y decidí coger un ejemplar de El mundo amarillo. Descubrí que el autor era el guionista de Planta 4ª, así que sin pensármelo dos veces, lo compré. Bueno, realmente lo pagó mi madre.

Llegué a casa hecha una auténtica mierda. El día había sido muy duro y necesitaba desconectar de todo. Digamos que estaba viviendo una de mis etapas más negras. Cogí el libro y me exilié en mi habitación; al día siguiente ya me lo había acabado. Aún no sé muy bien qué sentí después de leerlo. La lectura me había destruido para iniciar la reconstrucción, es decir, mi cabeza hizo “click” y empezó a entender que era hora de luchar. Sentí tal gratitud hacia Albert que la osadía, o tal vez fuera necesidad, venció a la vergüenza y le envié un mail. Sorprendentemente, me contestó y a ese correo le siguieron unos cuantos más. Tres años después, nos encontrábamos frente a frente. Le revelé quien era y la magia surgió. Un simple gesto suyo hizo que la chica fuerte que nunca muestra sus sentimientos en público, se derrumbara delante de no sé cuantas personas. Tras una breve charla, llegó el abrazo y Albert pasó de ser uno de mis amarillos a convertirse en una de las perlas de las que él habla en su nueva novela, aunque desgraciadamente no perdure en el tiempo.

Cuando salí del hotel me di un paseo y llegué totalmente destruida a la residencia, pero sabiendo que poseía la dedicatoria más chula; también tenía la certeza de que en pocas horas mi cabeza volvería a hacer “click” para así recordarme que cada día hay que luchar y que el pasado aún no está demasiado lejos porque permanece en cada hora del presente, y tal vez tampoco sea algo malo. Volví a sentir una gran gratitud y recuperé la cuenta de correo de Albert. Tres años después, me encontraba otra vez delante del ordenador tecleándole un mensaje. Dudo que siga manteniendo esa cuenta de mail, pero da igual, él sabe que mi agradecimiento es eterno. Ojalá la magia de Sant Jordi o la de la propia vida vuelva a reencontrarnos.




Cenicienta (Carlos Siles)




*

Te has metido en medio de un laberinto
rodeada de fantasmas,
mariposas que no tienen alma
y vuelan a suspiros.

miércoles, 13 de abril de 2011

Sunset Park

Foto extraída de Google Imágenes
Quien tenga intención de leerse el libro, que no lea esta entrada porque hay spoliers.

El último libro de Paul Auster, Sunset Park (Anagrama, 2010), se inicia con el retrato de la sociedad actual azotada por la crisis económica. El protagonista, Miles Heller, es un muchacho de veintiocho años que se dedica a la limpieza de las casas desahuciadas. Poco a poco vamos conociendo detalles de su vida que nos llevan al misterio de la novela, el cual se centra en saber por qué se fue de casa. La trama se complica cuando Miles debe marcharse a Nueva York por la amenaza de ser denunciado por cuñada si no accede a los chantajes de ésta, ya que Pilar, su novia, es menor de edad. Así pues, el protagonista se va a la ciudad de los rascacielos para vivir en una casa okupa con el único contacto de su vida anterior que mantiene, Bing Nathan, quien a lo largo de los años ha sido el encargado, sin que Heller lo supiera, de informar de la vida de éste a sus padres. Las otras dos habitantes de la casa son Ellen Brice, que dedica su tiempo a la pintura, y Alice Bergstrom, quien por su parte invierte las horas en acabar su tesis doctoral sobre la película Los mejores años de nuestra vida.

A medida que avanza la novela, no sólo vamos conociendo las causas que llevaron a Miles a fugarse de casa, sino que también conocemos los problemas psicológicos y externos del resto. Página a página, los personajes parecen evolucionar con una rapidez vertiginosa. Por ejemplo, el lector se adentra en el caos interior que le producen los remordimientos al protagonista por la muerte de su hermanastro y el miedo a enfrentarse de nuevo a sus padres; sin embargo, no tarda mucho en ponerse en contacto con ellos una vez que llega a Nueva York y todas las piezas del puzle encajan a la perfección. Menos mal que la mujer del padre de Miles parece ser la única reticente, así consigue darle más vidilla al asunto y poner a su marido entre la espada y la pared.

A los personajes los conocemos gracias a su psique, y por lo tanto, a su modo de ver la vida. Lo más valioso de esta novela es que Auster sigue el ejemplo cervantino al dotarla de varios narradores, que no son otros que los propios protagonistas. Así pues, sabemos qué y cómo piensan los unos de los otros, lo que nos permite entender los diferentes puntos de vista que pueden tenerse de una misma situación y los distintos sentimientos que un mismo hecho provoca.

En esta novela, el autor toca varios tópicos de la sociedad actual. Para empezar, nos plantea un amor que debe superar la dificultad de la diferencia de edad, eslabón cada vez más aceptado, pero que en este caso supone un grave problema. También trata los complejos físicos, especialmente de las féminas, la soledad, la infidelidad y la identidad sexual. Da la sensación de que el escritor podría haber profundizado más en estos aspectos, pues hay veces que parece no saber por dónde ir y decide tirar por el camino de el medio ofreciendo la solución más sencilla.

Paul Auster tiene la decencia de acabar el libro con un poco de acción: los jóvenes okupas deben abandonar la casa. Tras la negativa de éstos y varias órdenes judiciales, la policía toma el mando y los echa haciendo uso de la violencia. Miles reacciona brutalmente cuando uno de los agentes tira por las escaleras a Alice propinándole un puñetazo. Sabe que se ha metido en un buen lío, aunque en esta ocasión cuenta con la ayuda de papá; pero el avance de los últimos cuatro meses que el lector ha ido siguiendo durante casi trescientas páginas se diluye y vuelve al mismo punto de partida de la historia, el cual también funciona como hilo conductor: la decepción.


Valoración totalmente personal y subjetiva: 5






 Citas/frases que me han gustado del libro:


Olvidar no es un crimen; sólo un simple error humano. (Pág. 65).

Lo que ocurre entre el momento del nacimiento y la muerte, toda emoción que nos embargue, todo arrebato de ira, toda oleada de deseo, todo acceso de llanto, todo ataque de risa, todo lo que sintamos a lo largo de nuestra vida también habrán de haberlo sentido todos los que vinieron antes de nosotros, ya seamos cavernícolas o astronautas, ya habitemos en el desierto de Gobi o en el Círculo Polar Ártico. (Pág. 71).

A Ellen le duele profundamente la negativa de Alice a hacerle ese sencillo favor, que en realidad es el primer paso para reinventarse a sí misma como pintora, lo que equivale a reinventarse a sí misma como mujer, como ser humano. (Pág. 113).

Una cabeza estallando por la fuerza de la oscuridad que reina en su interior, una vida rota por el exceso y la escasez de este mundo. (Pág. 133).

La razón y la memoria casi siempre están enfrentadas. (Pág. 147).

Sabes por experiencia que todos los cuerpos deben traicionar y traicionarán a la persona a que corresponden. (Pág. 150).

Ha sido lo mejor que podría haberle pasado, ha sido lo peor que podría haberle ocurrido. (Pág. 189).

Al hacerse mayor fue comprendiendo cada vez más la fuerza de las palabras, la amenaza al poder que las palabras pueden representar, y por eso se encuentra en peligro todo escritor que se atreva a expresarse libremente en Estados regidos por dictadores y policías. (Pág. 210).

Pocos hombres o mujeres tienen coraje suficiente para levantarse y arriesgar su vida por los demás, y a su lado el resto de nosotros no somos nada, vamos por ahí encadenados por nuestra debilidad, indiferencia y tediosa conformidad, y cuando un hombre como ése (se refiere a Liu Xiaobo) está a punto de ser criticado por su fe en los demás, éstos deben hacer todo lo posible por salvarlo. (Págs. 214-215).

Me convertí en adicto a la lucha. Perdí la pista de mí mismo. Seguí insistiendo, pero ya no sabía por qué lo hacía. (Pág. 240).

No nos hacemos más fuertes con el paso de los años. La acumulación de penas y sufrimientos va mermando nuestra capacidad de soportar el dolor, y como el padecimiento y la tristeza son inevitables, incluso un pequeño revés en la edad tardía puede repercutir con la misma fuerza de una gran tragedia cuando éramos jóvenes. (Págs. 242-243).

Cuarenta años en el desierto: publicar literatura en un país donde la gente odia los libros. (Pág. 245).

 
 
 
 
 
Desorden (María Rodés)
 
 

 
 
Vuelvo a pasar por el camino acostumbrado,
sin acordarme de si es el equivocado.
y aunque parezca que lo tengo controlado
algo me dice que otra vez se me ha escapado.

 
 
 
Me voy a la presentación del nuevo libro de Albert Espinosa, Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven. Sé que no puedo/debo, pero ya sabéis la admiración que tengo por este hombre.

lunes, 11 de abril de 2011

Clinta

Foto extraída de Google Imágenes
No me gustan los trenes; tampoco las estaciones. Creo que ayer fue uno de los viajes más tristes de mi vida. Apenas podía tirar de la maleta, lo que me supuso estar tres cuartos de hora en la estación. El calor era sofocante, pero no podía salir fuera para pasear por el parque ni por las calles cercanas a Sants. Al andar, las piernas me fallaban, así que me senté y observé lo que sucedía a mi alrededor: amigos, familiares y parejas que se reencontraban y otros que se separaban. Odio las despedidas. Soy de las que cuelga rápidamente cuando habla por teléfono porque no me gusta decir “adiós” o “hasta luego”. A veces, cuando te conviertes en observadora, sientes que no es el corazón el que falla, sino que es la soledad la encargada de oprimirte el pecho. Los trenes, por su parte, me provocan una nostalgia indescriptible.

Es difícil llegar siempre a un sitio y saber que nada ni nadie te estará esperando. Eso pasa cuando llego a casa o a la residencia. Hay gente, sí, pero realmente nadie está; tampoco hay nada.

Encendí el ordenador mientras las campanas de la Catedral de Girona tocaban las 20.30h y sonreí al conocer mi nuevo mote, “Clinta”, me gusta, pese a que me queden miles de botes de Cola-cao para poder llegar a ser tan dura como Eastwood; aunque en mi defensa diré que esta mañana volví a superar otro susto. Si alguien tiene por ahí un par de pulmones y un corazón, yo los acepto encantada. Por si fuera poco, he amanecido con un sarpullido en la cara que pica mucho, pero lo mejor aún está por llegar: subir hasta la Facultad. Veréis qué risa.




Clint Eastwood (Antònia Font)



viernes, 8 de abril de 2011

Vuelvo

Fotografía extraída de Google Imágenes
Inspirar y expirar: respirar. A veces es difícil y duele, y más cuando tienes que bailar con la muerte una balada para poder meterle mano bajo la falda. Quizá, si hay suerte, deja que te la folles, o te folla ella a ti; no es un acto de igual a igual: ella está muy por encima de ti. Yo no me la he follado, directamente la he violado tres veces en la última semana. El esfuerzo ha sido titánico, se resistía demasiado. La soledad,  por su parte, era y es exorbitantemente devastadora. Realmente no me preocupaba morir, hace tiempo que perdí ese miedo; sin embargo, me aterra la muerte ajena, la de alguien al que quiero. Hoy mis pulmones siguen tocados, también mi corazón, pero sigo con los ojos abiertos.



Estar cerca de la muerte tiene su parte buena: he aprendido cosas nuevas, especialmente médicas; hace un rato escribí un poema que no me gusta y he engañado a Antonio para irnos de cañas y bravas. También han habido cosas malas, pero ésas me las guardo; sólo os informo de  las que os afectarán: tengo la intención de seguir dando mucho por culo y, por si fuera poco, creo que la falta de oxigeno aún me ha vuelto más gilipollas. Ya sé que parece imposible, pero en este terreno no tengo límites, os lo aseguro. Lo siento, queridos lectores.

¿Qué va a ser de mi vida? Pues ahora me pondré a hacer un trabajo que debo presentar el lunes y empezaré a estudiar para el maravilloso examen de Antropología del martes. No me envidiéis mucho.



The Blower's Daughter (Damien Rice)


El último verso es brutal dentro del contexto de la canción.

lunes, 4 de abril de 2011

Round 3

Potablava 3-0 Muerte.

Hace unas horas ha vuelto a haber un diálogo entre ella y yo y he tenido que volver a mandarla a tomar por culo, soy así de desagradable. Para celebrarlo, me he comido tres cruasanes de tamaño medio. En otras circunstancias, me hubiera costado comerme uno, pero oye, que estamos de celebración. Sólo quedan poco más de 24h para salir de ésta y, como se suele decir, en peores plazas hemos toreao.


Despierto (Coque Malla)


*
 
Saldremos vivos del desierto
todavía estoy despierto.




Eso sí, los pinchazos en las arterias hacen mucha pupa:

Puedo

En los hospitales la gente se muere por aburrimiento, Albert Espinosa

 

También se muere de pena al ver a personas a las que les quedan pocas horas de vida tiradas en los pasillos. Siempre me han reprochado que voy a contracorriente. Es posible. Imagino que ahora debería estar aterrorizada, sin embargo, estoy sumamente tranquila. Por primera vez no tengo miedo, al contrario, me siento valiente. Quizá hoy duelan ciertos reproches más que de costumbre y las ganas de gritar la verdad se multipliquen, pero he aprendido que el silencio puede ser un gran aliado en momentos difíciles. El aire es demasiado caro, todo tiene un precio, y a veces se paga con la vida; pero sé que podré con esto como he podido con otras muchas cosas. Me encantan los retos: contra más difíciles, más me ponen. Así que aunque sea por cabezonería, por llevar la contraria y por seguir tocando las narices, voy a poder.




Versión impresionante de Sobreviviré (Mónica Naranjo).

 

 

sábado, 2 de abril de 2011

Abril juega a vida o muerte

Abril empieza bien, muy bien. Da igual que hace unas horas le haya dado la bienvenida a la primavera. Sí, ya sé que entramos en la estación de las flores el pasado 21 marzo, pero para mí no llega hasta que mis pulmones parecen el acordeón desafinado de María Jesús tocando los Pajaritos, lo que supone tener que bajarme los pantalones en una consulta de un ambulatorio cualquiera para que así me pinchen el bendito Urbason y me pongan una maravillosa mascarilla de oxigeno o varias; esta tarde perdí la cuenta a la sexta. Hoy no me importa haber visto la cara de la muerte en los ancianos que yacían tirados en los pasillos del hospital, y menos aún, haberle dado la mano. La muerte en ocasiones es dura, incluso dolorosa, pero en otras es dulce y atractiva. Tampoco me importa el haber tenido que enfrentarme a ciertos fantasmas del pasado que aún forman parte del presente, ni escuchar viejos reproches en la camilla cuando el tránsito mortuorio le dio paso al de la vida. El suceso más importante de las últimas horas es que al leer las definiciones de abrazar en la RAE me he reído. Según ellos, este verbo tiene los siguientes significados:


(De brazo).

1. tr. Ceñir con los brazos. U. t. c. prnl.

2. tr. Estrechar entre los brazos en señal de cariño. U. t. c. prnl.

3. tr. Rodear, ceñir.

4. tr. Dicho de una planta trepadora: Dar vueltas al tronco de árbol al que se adhiere. U. t. c. prnl.

5. tr. Comprender, contener, incluir.

6. tr. Admitir, escoger, seguir una doctrina, opinión o conducta. Abrazó el catolicismo. U. t. c. prnl. La monarquía española se abrazó A la neutralidad.

7. tr. Dicho de una persona: Tomar a su cargo algo. Abrazar un negocio, una empresa.



Señores de la RAE, serán ustedes muy listos, pero no tienen ni puta idea sobre lo que significa este término. Si lo supieran, no se habrían molestado en escribir semejantes tonterías; simplemente es algo que no se puede definir. Yo esta mañana he recibido unos cuantos abrazos de alguien al que quiero mucho y soy incapaz de expresar con palabras exactas lo que han significado, tanto en esos instantes como después. Sólo sé que en el momento me sentí genial, y ahora, cuando lo recuerdo, pese a toda la medicación que llevo en el cuerpo y los tembleques que ésta produce, me importa una mierda todo lo que ha pasado antes y después de ese ratito compartido.



Delicatessen de El Roto:
 
 



 
 
Al respirar (Vetusta Morla)
 
 
 
*
 
Y al respirar
Propongo ser quien ponga el aire
Que al inhalar
Me traiga el mundo de esta parte.





Mala hierba nunca muere :P