domingo, 30 de enero de 2011

¿Tú eres guay?

Últimamente es raro que encienda la tele y no me ponga de mala leche por razones varias, y es que desde que hay más canales, más mierda tenemos que tragar. En casa la tenían puesta, no sé en qué canal, como sonido ambiente. En un momento dado y arrastrada por el aburrimiento típico de los domingos y el agotamiento físico y mental, me he sentado en el sofá y le he dado voz. Era un programa de citas, el típico donde van tías buenorras y tíos más bien del montón tirando a feos de cojones. Pese a que este tipo de mierda me repatea, me he propuesto hacer el esfuerzo de verlo cinco minutos. Como era de esperar, los tíos lo único que hacían era babear y las tías prostituirse mostrando sus encantos físicos y su escasez de cerebro, una lástima. Sí, otro programa más en el que tratan a la mujer como un trozo de carne con dos tetas grandes. Así pues, para evitar el vómito, he apagado la tele, me he desacomodado del sofá y me he exiliado a mi habitación. ¿Igualdad? ¡Ja! Y lo peor de todo es que la mayoría de las mujeres seguimos aceptando el machismo como algo normal y cada vez son más a las que les da lo mismo convertirse en putas y hacer el ridículo con tal de salir cinco minutos en televisión.


Pero este problema también se traslada a la vida real. Cada vez me da más la sensación de que debemos vendernos al mejor postor, fingir, ser una especie de escaparate, mostrar lo bueno y ocultar lo malo, ser otros y dejarnos llevar por una masa sin norte. Hace tiempo que me planté y decidí que mi vida no iba a ir por ahí. Prefiero tener cuatro buenos amigos a quinientos que me claven cuchillos cada vez que me doy la vuelta. No me gustan las discotecas, prefiero un bar donde pueda tomar algo y charlar, pasear de madrugada de la mano de una amiga y destrozar grandes éxitos de ayer, de hoy y de siempre, o sentarme en un banco de una calle cualquiera a comerme una bolsa de pipas. No soy guay, lo sé, y me gusta no serlo.





Tentación (Vanesa Martín)




*
Atracción somos escaparates también el mejor postor
una lluvia de imanes que no encuentra su razón
una verdad a medias.

jueves, 27 de enero de 2011

"Menos mal que con los rifles no se matan las palabras"

Hoy ha sido un día de esos raros, de los que son difíciles de digerir. Por la mañana temprano me visitó la fiebre, pero no podía estar en casa, necesitaba coger aire. Por la tarde un ratito con mi mejor amiga, hablar de chorradas, sacarle una sonrisa y que me saque ella otra a mí, hacer las gansas y olvidarme del mundo. Dejarla en la autoescuela y volver a casa  fundiéndome entre la lluvia, pisando todos los charcos y permitiendo al  frío  entrar dentro de mí. Sentir una punzada en el estómago al observar a la gente, agachar la cabeza y poner rumbo a casa porque las piernas empiezan a fallar. Enroscarme en una manta mientras tirito, pero no calienta, tampoco lo hace la estufa. Hacerme la dormida y escuchar cosas que no debo… dolor. Levantarme del sofá apenas sin fuerzas, cenar sin ganas… fingir. Volver al sofá y liarme otra vez con la manta que no calienta e evitar la estufa porque la fiebre parece que vuelve. Entrar en ese estado anestésico al que sólo puedes acceder a través de una buena llantera. Finalmente, viajo a los momentos que me han hecho feliz en los últimos tiempos… evasión. ¿Mañana? Seguramente volveré a pasear buscando callejones desiertos dejando que el frío vuelva a calarme, así, al menos, sentiré que me congelo por dentro.


Lluvia (Federico García Lorca)

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de somnolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.
Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.


Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.


La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.


El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.


Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.


Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.


¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!


¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.


El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.


Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.


¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!




Abrazado a la tristeza (Fito y  Manolo Chinato)



*
Me da pena que se admire el valor en la batalla;
menos mal que con los rifles no se matan las palabras.

Y si surgen saludos y palabras
tal vez notes la dureza de mi estilo
queriendo no herirte en nada,
y en mi soledad sólo herirme yo mismo.
La justicia está arrestada por orden de la avaricia;
el dinero que te salva es el mismo que te asesina.





¡Actualización!

Ir a comprar el pan y de repente estar a punto de morir justo cuando pasa por delante tuyo un ex profesor, el cual te puteó en su día y que apenas te saluda habitualmente, y lo haga en ese preciso momento igualito que si fuera Miss España, acojona y da la sensación de estar más cerca de la muerte.

lunes, 24 de enero de 2011

El acompañante del invierno

Por fin el invierno ha convencido al frío para que le acompañe en su andadura, aunque es perezoso y por ello se hace notar de forma sutil pactando una alianza con el sol. La meteorología vuelve a permitirnos acurrucarnos en la cama, hacernos un ovillo en el sofá con la manta vieja, mirar por la ventana y conseguir ver pequeños copos de nieve apenas perceptibles para los sentidos, o sentir el fuego de un abrazo que sale de las profundidades del alma. Amo al frío porque me concede treguas. Me consiente tomar un café muy caliente, de esos que te escaldan la lengua, con un buen amigo, qué digo amigo, si es mucho más que eso... Hablar de todo y de nada a la vez, reír, marcharme del mundo durante una hora, sentirme viva, construir recuerdos a los que volver cuando aterrizas otra vez en el planeta Tierra y ves que todo sigue igual que hace sesenta minutos, minutos que han transcurrido como segundos. Sentir que te arrancan un pedazo de ti cuando le dices hasta luego a alguien al que quieres mientras tocas con las yemas de los dedos todo lo que siembra dentro de ti. Sonrío y agradezco hasta quedarme sin voz.




Cuando estés en vena (Quique González)


*

Cuando estés en vena
acuérdate de mí
trataré de ondear mi bandera.
Seré tu cable a tierra
daremos una vuelta por ahí.






 
 
El miércoles abro la veda de  exámenes. Carmelo, confío en tu cruce de patas mágico.
 
 

viernes, 21 de enero de 2011

El síndrome de Diógenes en época de exámenes

Nota para todos los que han acabado los exámenes:

Me alegro mucho de que ya hayáis acabado los exámenes y por fin seáis libres y esas cosas, pero parad ya de poner estados en el Facebook con vuestra alegría, pues la envidia es muy mala y los habemus que todavía no hemos empezado y no acabaremos hasta marzo, mamones.



He aquí una prueba del síndrome de Diógenes que sufre mi escritorio. Así estaba a las 7a.m de hoy:

Ahora el síndrome se ha ido expandiendo por otras zonas de la habitación para así poder utilizar el portátil.
 
 
 
Llevo en pie 48h habiendo dormido sólo dos y oye, como si nada. Si durmiera 12h seguidas creo que no tendría tanta energía. Eso sí, cada vez controlo peor el tema espacio-tiempo. Ir a pasear a las 11.30 de la mañana por el río y subir pensando que son las 12p.m para después darte cuenta que son las 13h y encontrarte con Antonio (alegrón pal cuerpo). Despedirse y de buenas a primeras acordarte de que no has comprado el pan y que tienes que correr. Llegar a la panadería como si no hubiera mañana y al llegar a la puerta recordar que la panadería donde compro el pan no cierra al mediodía. Si es que nací rubia por algo…




Allí donde solíamos gritar (Love of Lesbian)







*
 
Y aún hoy,
sólo el grito y la ficción
consiguen apagar
las luces de mi negra alerta.






Debo hacer tres pensamientos:

1. Hacerme la comida y comer, claro. El problema es que no tengo nada de hambre.
2. Dormir alguna hora de siesta, al menos intentarlo para que mengue el dolor de cabeza. El problema es que si duermo la energía que tengo ahora mismo se va a diluir, como si lo viera.
3. Acabar y enviar de una maldita vez el trabajo que tenía que presentar ayer. El problema es que la Universidad cada vez me importa menos.



Parece que el tímido invierno llega, por fin...



martes, 18 de enero de 2011

Inmigrantes

Hoy en clase hemos hecho un debate sobre lo que está pasando en Salt. Una chica comparte piso con una trabajadora del centro donde estaba el chico que huyó de la policía. Mi compañera explicaba, a groso modo, que él no robó la moto pues sabía las consecuencias que sufriría si volvía a delinquir. Unos días antes del follón, supuestamente y según la versión de la parte del joven, la policía le dio una paliza al muchacho y el tutor de éste al enterarse lo denunció. A partir de la denuncia del tutor, la policía empezó a seguir al chico argumentando que había robado una moto y al ver que la autoridad le perseguía, se asustó e intentando huir sufrió un accidente que lo ha llevado al coma. Por ello, sus compañeros (adolescentes problemáticos) empezaron la revuelta en el pueblo gerundense. A partir de aquí se ha abierto el debate sobre todos los temas que conciernen a los hechos (inmigración, política, abuso de la autoridad, vandalismo, etc.).

En esta entrada no voy a dar mi opinión personal al respecto; lo que me pasa es que no paro de darle vueltas a muchos de los comentarios que han hecho mis compañeros. No entiendo cómo puede haber gente tan joven que sea tan sumamente cerrada, egoísta, xenófoba o llamadle como queráis. Muchos defendían que el problema es únicamente de los inmigrantes porque son todos una panda de delincuentes; otros defendían que las autoridades deben torturar por tal de sacar la mayor información posible o para que la gente escarmiente (¡a la mierda los derechos humanos!) y otros opinaban que todos los inmigrantes deben irse a sus países de origen, o en su defecto, a otro que no sea éste, porque como no hay trabajo, sobran. Me han dado ganas de mandar la diplomacia y las buenas formas a la mierda y liarme a guantazo limpio. En cambio, lo que he hecho ha sido pedir el turno de palabra y recordar que hace cincuenta años, muchos de los padres y abuelos de los allí presentes habían llegado a Cataluña procedentes de otras zonas de España y habían tenido que aguantar cosas muy similares a las que están soportando ahora la gente que viene de otros países. Pero nadie recuerda, tenemos una memoria exquisitamente selectiva que sólo recuerda lo que quiere. No son pocos los que dicen que si sus familiares lo pasaron mal ahora que los demás se jodan y también lo pasen mal, muy evolutivo todo, sí. Gandhi dijo: “ojo por ojo el mundo se quedará ciego” y efectivamente, cada vez perdemos más campo de visión por centrarnos en mirar a nuestro ombligo.

Confieso que me da miedo el sentimiento xenófobo que se está extendiendo como un cáncer por Occidente, ya que percibo que está afectando a mucha gente de mi edad, a esos a los que nos recuerdan casi cada día que somos el futuro y los que podemos sacar adelante al país (mensaje patriótico donde los haya). No sé cómo ni cuándo acabará esta situación, pero de alguna forma va a petar, pero tampoco sé qué soluciones se pueden tomar al respecto. Todos somos libres de viajar y vivir donde queramos y no debería importar la raza, la religión, la sexualidad o la cultura, pero ya sabemos que esto nunca ha sido posible porque siempre ha habido alguien que ha mirado por encima del hombro a los demás, y ese deseo de igualdad ha quedado reducido a ser uno de los sueños más idealistas. Tampoco nadie quiere hablar de lo que pasa cuando el Barça gana algún título. Todos sabemos que los que destrozan las Ramblas no son inmigrantes sino gente autóctona. Pero de esto no conviene hablar, pues siempre ha sido más fácil pasar de puntillas por nuestros errores y echarle la culpa de todo lo malo a los demás.

 
 
 
Inmigrante (M-Clan)
 


*
 
Camino por las calles que una vez
guardaron mis secretos de niñez
y hoy no, hoy no, no los encuentro.






Parte médico: el pie ya va bastante mejor, ya no pienso en cortármelo.





domingo, 16 de enero de 2011

¡Quiero ser una heroína!

Lo que daría ahora mismo por ser una heroína cualquiera. Me gustaría poder volar para irme lejos, muy lejos, no sé adónde, sólo sé que quiero irme lejos. Si no pudiera volar, me encantaría poder desaparecer o en su defecto tener la capa invisible de Harry Potter, no me voy a poner exquisita tampoco. También me gustaría poder borrarme a mí misma la memoria, resetearme cada mañana, eso sí, de forma selectiva, no quiero olvidar ciertas cosas, lugares y personas. Pero nada oye, que por mucho que coja las sábanas y me las ponga de capa, no consigo hacer nada de nada. Maldita raza humana.


Me la pasó ayer Antonio, preciosa canción. Merci, mon ami.

En los brazos de Batman (Miguel Ánguel Bueno)




 
*
No es un dolor cualquiera
yo sé qué duele de verdad.
Sentirse siempre el tonto
escondido en una máscara.





Señores y señoras, les informo de que voy a poner un circo pues lo enanos me van a crecer solos. Ahora resulta que no puedo andar. Pues nada, llevaba un rato sin poder apoyar el pie ya que sentía un dolor intenso. Al quitarme las botas he visto que tengo algo raro que me ocupa media planta, parece una ampolla aunque no estoy segura, y el calcetín ha debido romperla por un lateral (es la única explicación que se me ha ocurrido), así que esa zona está en carne viva. Me he echado Betadine, qué picor, qué escozor, qué dolor. Mañana, si soy capaz de llegar, me pasaré por la farmacia de la señora memetoenlasvidasajenasporqueyolovalgo a ver qué me dice. No, este fin de semana no me podía pasar nada más.


viernes, 14 de enero de 2011

Puntos suspensivos

Puntos suspensivos (Joaquín Sabina)







Lo peor del amor, cuando termina,
son las habitaciones ventiladas,
el solo de pijamas con sordina,
la adrenalina en camas separadas.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman los pájaros del sueño,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole ni dueño.
Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a galeras los archivos.

Lo atroz de la pasión es cuando pasa,
cuando, al punto final de los finales,
no le siguen dos puntos suspensivos.



En primaria te enseñan lo que es un punto y final y lo que son los puntos suspensivos, pero hay gente que aún no se sabe la teoría. Creen que poner un punto y final es más difícil que poner puntos suspensivos de cara a la galería y se empeñan en aparentar, ya no sólo por el qué dirán, lo más triste es que una de las causas principales es lo material. Lo siento, pero no creo en el amor, nunca he creído y no sé si algún día seré capaz de hacerlo, y ahora, linchadme si queréis. Por último, me declaro incondicional de las películas de Disney, pero nunca, ni cuando tenía tres años, me han gustado las protagonizadas por princesas y príncipes azules; además siempre pensaba en las pobres perdices.


Pasad buen fin de semana.

miércoles, 12 de enero de 2011

Y ya van cien



Blogger me chiva que esta es la entrada 100. Quién me iba a decir a mí que iba a escribir tanto sin cansarme de estos mundos… Increíble. Al principio me lo tomé con calma, ver una actualización por aquí era raro ya que no acababa de pillarle el punto. Pero el pasado verano todo cambió por todos los cambios que empezaban a asomar en mi vida y sobre todo por el aburrimiento que genera esta estación del año cuando no tienes nada por hacer. Poquito a poco las visitas han ido creciendo, recuerdo ahora mismo que al principio sólo entrábamos Nebu, Nere, Lluna Blanca y yo, pero desde hace unos meses suelen entrar una media de 80-90 personas al día e incluso muchas veces se han superado las 100 visitas diarias de gentes de lo largo y ancho del mundo. Me parece surrealista que mis tonterías hayan llegado a la India, a África o a América. Así pues, sólo me queda daros las gracias por estar detrás de vuestras pantallas leyendo chorradas como ésta.


Durante el tiempo que lleva el blog abierto, mucha gente me ha preguntado por qué elegí llamarlo “Con los ojos abiertos”. Siempre he dicho que fue porque soy muy observadora y no se me suele escapar nada; pero hoy, con motivo de la entrada 100, confieso que no es del todo cierto. De momento me guardo la respuesta, a lo mejor para la 200 cae la exclusiva y si os portáis bien, puede ser que aparezca alguna foto aclaratoria… No digo más.

Tampoco quiero olvidarme de la gente que me ha puesto sus mails por aquí para contactar personalmente conmigo. Siempre he borrado los comentarios para proteger su privacidad y rara vez he contestado por tal de proteger la mía. Intentaré hacerme una cuenta de correo para que podáis enviarme vuestras preguntas, ruegos, sugerencias, insultos y todo lo que queráis.

Soneto C (Pablo Neruda)

En medio de la tierra apartaré
las esmeraldas para divisarte
y tú estarás copiando las espigas
con una pluma de agua mensajera.
Qué mundo! Qué profundo perejil!
Qué nave navegando en la dulzura!
Y tú tal vez y yo tal vez topacio!
Ya no habrá división en las campanas.
Ya no habrá sino todo el aire libre,
las manzanas llevadas por el viento,
el suculento libro en la enramada,
y allí donde respiran los claveles
fundaremos un traje que resista
la eternidad de un beso victorioso.



Cien sonetos de amor






Vamos con algo potente...















Y mítico...


The final countdown (Europe)



*

We're leaving together,
But still it's farewell
And maybe we'll come back



Cosas varias:
1. Me declaro hasta los mismísimos de la Facultad, de los profes y del puto Plan Bolonia. Si en las noticias veis que ha habido una matanza en la Universidad de Girona a la americana, que no os quepan dudas, he sido yo. Ayer estuve a punto de mandar a la mierda a un profe (tengo llagas aún en la lengua por mordérmela), levantarme, irme y no volver a pisar nunca más la Universidad. Hoy me pregunto por qué no lo hice.



2. En la residencia hemos sufrido una plaga de moscas. Se supone que el lunes iban a fumigar, pero no lo hicieron, simplemente taparon un agujero por el que se supone que entraban. El resultado es que seguimos teniendo moscas en la cocina y en el comedor. Tanto los residentes como al gente que viene a comer de fuera nos hemos quejado, pero ni caso, es lo que tiene depender de la Generalitat...

lunes, 10 de enero de 2011

Comunicado de E.T.A

http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201101/10/espana/20110110elpepunac_1_Pes_PDF.pdf

Ojalá esta vez sea la definitiva. Cuesta creerlo, no nos vamos a engañar, pues es la única forma que tienen para presentarse a las elcciones, pero vamos a tener esperanza. Al final Eguiguren tenía razón y Jordi Évole (El Follonero) se puede apuntar una buena exclusiva y yo que me alegro, oye. Eso sí, creía que iban a salir con las capuchas de gala, pero se ve que  sólo se las ponen para aparecer en los medios internacionales.

Grande el chiste de hoy de Forges, como siempre.



Preguntas:
1-¿Alguien sabe de algún medicamento para el dolor de cabeza? No me vale el Ibuprofeno, me he tomado uno doble esta mañana y nada.
2-¿Y algo para dormir decentemente? Me acabo de dar cuenta de que del viernes a hoy sólo he dormido cinco horas...

Ojalá (Silvio Rodríguez)


*
Ojalá pase algo que te borre de pronto

domingo, 9 de enero de 2011

Paseo

Esta noche he salido un ratillo con mis amigos para tomar algo y contarnos cómo han ido las vacaciones. Ha sido una cosa rápida pues mi amiga no se encontraba demasiado bien, pero ha sido el rato suficiente como para disfrutar del bar sin humo, qué gustazo. Para celebrar la nueva ley, no me he llevado ningún inhalador en el bolsillo y reconozco que he disfrutado al ver a los fumadores fuera, es lo que tiene haber estado años y años saliéndome o yéndome por tal de no ahogarme.

Antes de las 2.30h mi amiga y su novio se han ido a casa de ella (no malpenséis porque estaban los padres). Como no tenía ganas de volver a casa, me he puesto a andar sin rumbo por El Prat. Con el I-pod sonando a toda leche, he andado por calles y callejones desiertos. Es curioso observar a la gente con la que te cruzas cuando no hay nadie más. Si alguna vez os fijáis, veréis cómo rehuimos la mirada del otro y aceleramos el paso inconscientemente. Otra cosa que adoro es imaginarme la vida de los transeúntes nocturnos. Me gusta pasear sola de noche, me calma aunque ya sé que no es muy seguro, quizá por eso me agrada. Tenía pensado bajar al camino del río, pero esta noche no hace el frío suficiente como para ir allí. Sí, llamadme masoquista si queréis, pero me encanta el frío y cuando  hace, me voy a los lugares adonde aún hace más.

Mientras paseaba al son de la música, me he ido fijando en todos los detalles de cada calle por la que pasaba. Cosas que he visto siempre, quizás desde que nací, y hoy han tomado un sentido especial. Al llegar a la Carretera Marina y ver la estatua que homenajea a los antiguos obreros, me he parado en frente de ella para analizar cada detalle. De repente, me ha crecido un gran sentimiento de admiración por todas aquellas gentes que se dejaron la piel en las fábricas. Una vez finalizado el análisis, he cruzado a la acera de enfrente. Al pasar por La Caixa la realidad volvió a azotarme: el mendigo de siempre, durmiendo en la postura de siempre y en el rincón de siempre. Cuando veo a esta gente noto un extraño pellizco dentro y me frustra saber que no puedo hacer nada. Sigo hacia adelante y me cruzo con un ex compañero de clase y me percato de que cada vez estoy más cerca de casa. Intento volver hacia atrás, pero finalmente sigo hacia delante.

En el cruce de La Jijonenca, me para una patrulla de la urbana. Bajan las ventanillas y yo me quito los auriculares:

-Buenas noches, señorita.

-Buenas… ¿Qué pasa?

-¿Qué haces tú sola?

-¿Qué tiene de malo?

-No es muy aconsejable…

-Ya.

-Si quieres mi compañero te puede acompañar.

Me fijo en el compañero y veo que tiene su punto, pero la pinta de prepotente y de chuloputas le quitaba todo el encanto.

-No gracias, me sé cuidar sola.

(Chuloputas):- Venga, que a mí no me cuesta nada. (Léase con tono chulesco. Mi sospecha se confirma).

-¿No tenéis otra cosa que hacer que tocar las narices? Además, se supone que estáis de servicio, así que como os paséis se os puede caer el pelo, vosotros mismos. (Léase en tono irónico y muy tranquilo).

-Guapa, no hace falta llegar a esos extremos… No creo que esta noche te encuentres con un tío tan guapo como mi compañero.

-Podré superarlo…- Y tan pancha me he puesto mis auriculares y he tirado millas. Reconozco que me he quedado con las ganas de decirle que se follara él a su compañero si tan guapo le parecía.

Después de algo más de una hora de paseo, llego a casa. Me sorprende la tranquilidad que hay a estas horas teniendo en cuenta el caos que reina durante el día. Me paro en silencio en medio del pasillo y respiro hondo durante unos segundos o quizá fueron unos minutos, no sé. Aviso a mi madre de que ya he llegado y ella entre sueños me pregunta la hora. Me quito el jersey y me quedo en camiseta, tengo calor, pero me da pereza ponerme el pijama. Entro en el estudio y veo el escritorio lleno de papeles y de libros. Pienso una vez más en la Universidad y me dan ganas de tirar todos los apuntes por la ventana. Levanto la tapa del portátil e intento corregir la crítica de un libro que tengo que presentar mañana. Me doy cuenta de que lo que he escrito es una puta mierda y que no hay por donde cogerlo; así pues, también me dan ganas de tirar el ordenador, ese objeto sagrado, por la ventana. Entre tanta rabia un pensamiento me cruza la cabeza de lado a lado: bienvenida a casa.


Paseo (José Hierro)

Sin ternuras, que entre nosotros
sin ternuras nos entendemos.
Sin hablarnos, que las palabras
nos desaroman el secreto.
¡Tantas cosas nos hemos dicho
cuando no era posible vernos!
¡Tantas cosas vulgares, tantas
cosas prosaicas, tantos ecos
desvanecidos en los años,
en la oscura entraña del tiempo!
Son esas fábulas lejanas
en las que ahora no creemos.


Es octubre. Anochece. Un banco
solitario. Desde él te veo
eternamente joven, mientras
nosotros nos vamos muriendo.
Mil novecientos treinta y ocho.
La Magdalena. Soles. Sueños.
Mil novecientos treinta y nueve,
¡comenzar a vivir de nuevo!
Y luego ya toda la vida.
Y los años que no veremos.


Y esta gente que va a sus casas,
a sus trabajos, a sus sueños.
Y amigos nuestros muy queridos,
que no entrarán en el invierno.
Y todo ahogándonos, borrándonos.
Y todo hiriéndonos, rompiéndonos.


Así te he visto: sin ternuras,
que sin ellas nos entendemos.
Pensando en ti como no eres,
como tan solo yo te veo.
Intermedio prosaico para
soñar una tarde de invierno.


Empieza el día en tu jardín (Sidonie)
http://www.goear.com/listen/4829936/empieza-el-dia-en-tu-jardin-sidonie

*
No te han prohibido usar tu felicidad.
Descosida en el suelo ya no puedes mas.
Hazte un pespunte por si aparece el sol
y no te disculpes por sentir ese dolor.
Descosida en el suelo ya no puedes más.
Descosida en el suelo sin poder volar.


Feliz vuelta al cole ;)

viernes, 7 de enero de 2011

A cualquier otra parte

-¿Nos escapamos?

-¿A dónde?

- A cualquier otra parte, pero lejos, muy lejos de aquí. Donde el sol nunca amanezca y siempre nos ilumine la luna. Donde podamos dormir muy tapados, pero sin esconder la cabeza entre las sábanas porque no habrán monstruos que nos asusten, que nos roben el sueño y nuestros sueños. Un lugar donde reine la música y su silencio. Allí donde el tiempo no importe, simplemente nos iremos haciendo viejos y algún día moriremos, pero seremos felices mientras tengamos los ojos abiertos. Un lugar donde podamos ver una lluvia de estrellas diferente cada noche. Donde seamos capaces de acabar con el silencio gracias al estruendo de nuestras risas y nadie, absolutamente nadie, pueda hacernos callar. Allá donde sea obligatorio un mínimo de dos abrazos al día, amar a alguien siempre (no tienes por qué tener pareja, se puede amar a un amigo, y si alguien te lo niega, es porque jamás ha tenido uno) y tender una mano a quien lo necesite, ya que tampoco se contempla estar solo. Pero sobre todo y lo más importante es que ese lugar está tan lejos de aquí que nadie, absolutamente nadie, conoce nuestra historia, ni tan siquiera nuestros verdaderos nombres.


-¿Existe ese lugar?


-Probablemente no, pero podemos buscarlo.


-¿Y si nunca lo encontramos?


- Lo inventamos. ¿Aceptas el reto?

-¡Deja de soñar!

-Entonces, moriré.

 



*Y sueñas con no soñar
 
 
El sueño (Borges)
 
Si el sueño fuera (como dicen) una
tregua, un puro reposo de la mente,
¿por qué, si te despiertan bruscamente,
sientes que te han robado una fortuna?


¿Por qué es tan triste madrugar? La hora
nos despoja de un don inconcebible,
tan íntimo que sólo es traducible
en un sopor que la vigilia dora


de sueños, que bien pueden ser reflejos
truncos de los tesoros de la sombra,
de un orbe intemporal que no se nombra


y que el día deforma en sus espejos.
¿Quién serás esta noche en el oscuro
sueño, del otro lado de su muro?







lunes, 3 de enero de 2011

Antitabaco

Me gusta la libertad y por eso me repatean la mayoría de las prohibiciones. Pero parece que si no se llega a estos extremos, la gente no se da cuenta del daño que puede hacer a los demás, aunque la mayoría de las veces, ni así pensamos en quien tenemos al lado. Que yo sepa, nuestra libertad acaba donde empieza la de los demás y, por lo tanto, los no fumadores también tenemos derecho a estar a gusto en cualquier lugar cerrado.

En abril del ya pasado 2010, fui a un concierto de Estopa en La Farga (L’Hospitalet). De los conciertos de este grupo siempre me ha sorprendido el buen ambiente que suele haber entre los asistentes, ya sean 5.000, 10.000, 15.000 ó 20.000, pero al ser las fiestas de L’Hospitalet, muchos de los que fueron reconocían que no les gustaba Estopa y otros tantos iban con invitaciones, así que al parecer, su intención era ir a joder al personal que sí queríamos disfrutar del concierto. Mientras esperábamos a que empezara el show, unos chicos que tenía detrás, borrachos como cubas, decidieron crear una nube de humo para “hacer efectos especiales”. Empezaron a encender cigarros y todos los de su alrededor les pedíamos por favor que los apagaran, pero ni caso. Soy asmática y mis bronquios están hechos una mierda y que cada vez van a peor; no pude aguantarlo y los de seguridad tuvieron que sacarme y llevarme con los de la Cruz Roja. Salí justo cuando sonaban los primeros acordes; llamé a mi madre que andaba por allí y quedamos donde estaban los de la Cruz Roja, al lado de la puerta de entrada en donde de tanto en tanto iba para coger aire. Mis padres  dijeron de llevarme al hospital, pero tal era la rabia y la impotencia que me corría por las venas, que me negué en redondo a irme. Sé que si les hubiera podido dar dos hostias y una patada en los huevos a cada uno, me habría marchado sin problema, será por conciertos de Estopa… Pude aguantar gracias a los chutes que me metieron allí dentro, pero nada más acabar el concierto, taxi al canto y directa al ambulatorio de delante de casa. Un buen pinchazo del bendito Urbasón, una mascarilla de oxigeno y unos cuantos días de reposo. Vamos, que lo de menos fue no poder disfrutar del concierto. Me diréis que esto fue un caso puntual y me pasó por culpa de unos descerebraos. Vale, pero ¿y todas las veces que me he tenido que salir de un bar o de un restaurante cualquiera a echarme inhaladores para poder respirar? No podría numerarlas, son demasiadas. Jamás he cogido un cigarrillo, imagino que por culpa de la muerte de mi abuelo (murió de cáncer de pulmón), pero desde que nací soy fumadora pasiva y eso está repercutiendo cada vez en mi salud.

Bien es cierto, que hay cosas de esta ley que no entiendo. Por ejemplo, que no se pueda fumar a 50m de un parque o de un colegio. Si los padres fuman, los hijos van a sufrir en su casa el humo del tabaco, mientras que en el parque están al aire libre y el ejemplo que van a tener va a ser el mismo, tanto si ven a sus padres fumar en casa como en el parque. El tema de los colegios me hace gracia, no hace falta más que irse a la puerta de un instituto para ver a los niños con el cigarrillo en la boca antes incluso de salir del recinto. Pero sin duda, los que más van a sufrir la nueva ley son los hosteleros que reformaron sus locales. ¿Quién les va a pagar ahora las reformas que dos años después resultan ser innecesarias?

Lo que me hace gracia es el victimismo de los fumadores. Dicen que no saldrán de bares si no pueden fumar. Yo llevo saliendo y aguantando sus humos durante toda mi vida. Hace no mucho, una mujer me dijo que ella no pensaba salir a comer más por ahí ya que no sabe de qué hablar después de comer sin un cigarro en la mano. Le contesté que me parecía muy, pero que muy triste. Además, por lo que he visto hoy al salir a la calle, los bares siguen como siempre. Es imposible que en este país cambiemos tanto como para dejar de lado la gran filosofía de los bares. También me hace gracia esas ganas que tenemos de parecernos a los demás países de la UE porque son chachipirulis, pero resulta que sólo queremos ser como ellos en ciertas cosas pues en muchos países llevan ya varios años con esta prohibición.

Se acabó ser como los concursantes de Lluvia de Estrellas y llegar a casa con un pestazo a humo que tumbe a todos los que pasan por nuestro lado, por fin.


ACTUALIZACIÓN: http://www.lasextanoticias.com/videos/ver/700_denuncias_contra_el_tabaco/362153 
(Poned atención especial a la señora de los tacones).


 

Canción dedicada a Rouco Varela, al Papa y a la madre que los trajo a todos. A ver cuándo se van a enterar de que España es un Estado LAICO y que por lo tanto, sólo tienen derecho a tocar los cojones a los que van a sus iglesias. Me pregunto si se daría permiso para hacer una ceremonia del Islam en el centro de Madrid como la que se hizo ayer. Creo que todos conocemos la respuesta.




*
Si no hay pan para los tuyos
y ves muy gordo al abad,
si su virgen viste de oro,
desnúdala. 

sábado, 1 de enero de 2011

Lo dije hace unas horas: cambiar de año no supone un cambio radical en nuestras vidas. Nada es diferente, todo sigue igual. Recuerdo el comienzo del 2010, fue malo, pero el final del año y el inicio del 2011 no tienen adjetivos calificativos para poder definirlos. Odio estas fechas con toda mi alma. Quiero que pasen ya estos días, quiero volver a Girona aunque lleguen los exámenes porque me da completamente igual suspenderlos. No sé por qué escribo y menos aquí; imagino que porque necesito desahogarme y así es fácil ya que pocos de los que entráis sabéis quien soy. Por favor, que llegue ya el día 9.





El cansancio (Chantal Maillard)


El cansancio. De nuevo, el
cansancio. El esfuerzo por
sobrevivir. Reiterado


Observar las nubes.
Dentro.
Barrer.
Dentro.


Elegir quedar.


                          Toda nube
lleva una trayectoria. Asumir
la trayectoria. Imposible
barrer todo siempre. Está el
cansancio.
                          Aunque también el de
las trayectorias. De ver pasar las nubes.
También ese cansancio.
   
                     Entonces,
por un momento, ahora.
Sin voluntad. Y casi está bien.
Hasta pensar el estar bien y convertirlo
en nube. En trayectoria.


De "Hilos" 2007


http://amediavoz.com/maillard.htm


Año Nuevo (Vetusta Morla)







Con vivos, muertos, brindando juntos
por un año más, un año menos
que dolerse de esta herida y de esta luz.











 

Son las 4:34 a.m y sé que aún me quedan muchas horas en vela.